Hallazgo del Buda Esmeralda
Audioguía Wat Phra Kaew
Un templo pequeño, nacido entre matas de bambú en el centro de Chiang Rai, donde en 1434 una chedi abierta dejó ver el Buda Esmeralda que hoy custodia Bangkok, y que en 1991 recibió de vuelta un doble de jade un milímetro más bajo que el original.
- 45 min de audio
- Templo budista lanna
Antes de llevar el nombre del Buda Esmeralda, el templo se llamaba Wat Pa Yia, el monasterio del bosque de yia, un bambú local sin espinas con el que se hacían ballestas y arcos. En 1434 se abrió su chedi octogonal y apareció un Buda cubierto de estuco que, al desconcharse, resultó ser de piedra verde: el Phra Kaew Morakot. Hoy el recinto reúne una sala de ordenación de estilo Chiang Saen nacida en 1890, la chedi forrada de cobre dorado, monumento nacional desde 1935, y un pabellón lanna sobre pilares que guarda el Phra Yok Chiang Rai.
El templo es famoso por una imagen que ya no tiene. El Buda Esmeralda salió hacia Lampang, pasó por Chiang Mai, Luang Prabang y Vientiane, y desde 1785 está en Bangkok. Cuando el rey Prajadhipok visitó Chiang Rai en 1926, alabó la ciudad por aquel hallazgo, y el diario del viaje despachó el templo en una línea: una sala, una chedi detrás y unas pocas celdas de madera. En 1991 volvió aquí en procesión, escoltada por mil monjes, una copia en jade de Canadá tallada en Pekín: 65,9 centímetros frente a los 66 del original.
Qué ver
- Chedi octogonal — Forrada de cobre dorado en el lugar donde en 1434 apareció el Buda Esmeralda
- Phra Chao Lan Thong — Buda de bronce sin dorar de 2,80 metros y unos 1 200 kilos
- Haw Phra Yok — Pabellón lanna con la copia de jade de 65,9 cm llegada en 1991
- Ubosot de 1890 — Sala de estilo Chiang Saen con tejados bajos y puertas talladas
- Sariputta y Moggallana — Dos discípulos de bronce con una inscripción de 1726 bajo la base
En pleno centro de Chiang Rai se levanta Wat Phra Kaew (วัดพระแก้ว), un recinto pequeño que lleva en el nombre la imagen que el rey Prajadhipok llamó talismán de la dinastía de Bangkok: el Buda Esmeralda. Comparte nombre con el Templo del Buda Esmeralda de Bangkok, pero la relación entre ambos es la de un origen y un destino. Aquí apareció la imagen en 1434; allí reside desde 1785. Y este templo de Chiang Rai, que se quedó sin ella, ha pasado los siglos siguientes llenando ese hueco.
La historia de Wat Phra Kaew empieza con otro nombre. El templo era Wat Pa Yia, el monasterio del bosque de yia, un bambú local sin espinas y de madera dura y flexible, y según la tradición fue aquí donde Thao Maha Phrom, señor de Chiang Rai y hermano del rey Kue Na, encerró en una chedi de laterita una imagen traída desde Kamphaeng Phet y recubierta de estuco. En 1434, año 1977 de la era budista, esa chedi octogonal se abrió y dejó ver un Buda de estuco. Los relatos difieren en la causa: las fuentes en inglés y los relatos turísticos hablan de un rayo; la versión tailandesa basada en las crónicas dice que la chedi se derrumbó sola. Cuando el estuco empezó a desconcharse asomó una piedra verde, y el abad la descascarilló entera hasta sacar el Phra Kaew Morakot, cuyo «esmeralda» significa en tailandés solo «de color verde».
Lo que vino después explica por qué el templo actual tiene tan poco de antiguo. Las guerras para expulsar a los birmanos de Lanna dejaron Chiang Rai abandonada desde 1804, y la ciudad no se repobló hasta 1843; sus templos principales se fueron restaurando poco a poco. La sala que hoy funciona como ubosot nació en 1890; la chedi actual quedó registrada como monumento nacional en 1935, y el 16 de enero de 1926, el día en que el rey Prajadhipok alabó a Chiang Rai por el Buda Esmeralda, el diario de su visita describió Wat Phra Kaew como un templo pequeño, con su sala, una chedi detrás y unas pocas celdas de madera. Desde entonces el recinto se ha ido poblando de imágenes adoptadas: un Buda de bronce llegado en 1961 de otro templo, dos discípulos fechados en 1726 y, al oeste, detrás de la chedi, un Buda de estuco bajo un árbol Bodhi rescatado en 1980 de un templo abandonado de las afueras.
La arquitectura de Wat Phra Kaew se lee en pocas piezas: la sala de tejados bajos de estilo Chiang Saen, la chedi octogonal forrada de chapa de cobre dorada y, al fondo, el Haw Phra Yok, un pabellón lanna elevado sobre pilares. Al sur del ubosot, el Museo Hongluang Saengkaew, un edificio de dos plantas en teca oscura con remates dorados, expone desde 2007 arte religioso y textos lanna. Hay también detalles menores que cuentan mucho: desde agosto de 2012, un letrero presenta el templo en seis lenguas, lanna, lao, birmano, chino, japonés y árabe, por iniciativa del abad Phra Thammarachanuwat ante la llegada de visitantes de la Comunidad Económica de la ASEAN.
Para saber qué ver en Wat Phra Kaew, la audioguía lo recorre en cuatro paradas y 45 minutos, desde el patio de entrada hasta el interior del pabellón del jade. El hilo que las une es uno solo: un templo modesto, célebre por algo que ya no guarda, que acabó recibiendo de vuelta un doble de su imagen sin fingir que sea la misma.
Otro buda perdido, el gran bronce que según la tradición acabó en el fondo del Mekong, ronda la orilla del Triángulo de Oro, en el distrito de Chiang Saen. A unos 2 km, el Templo Azul muestra el budismo contemporáneo de Chiang Rai.
Un templo con nombre de bambú
Wat Phra Kaew
Resumen de esta parada
El recorrido arranca en el patio de entrada, ante el ubosot. En uno de los lados del recinto siguen en pie unas matas de bambú yia, cañas altas del mismo bambú que dio al templo su primer nombre, Wat Pa Yia. Era un bambú local sin espinas, de madera dura y flexible, con el que se fabricaban ballestas y arcos: un monasterio del bosque, lejos todavía de la fama que le daría el Buda Esmeralda.
La ciudad que rodeaba ese monasterio llegó a quedarse vacía. Las guerras para expulsar a los birmanos de Lanna convirtieron Chiang Rai en una ciudad abandonada desde 1804 (2347 de la era budista), y no se repobló hasta 1843 (2386). La sala que domina el patio pertenece a esa reconstrucción lenta: nació en 1890 como vihara, la sala de asambleas, de estilo Chiang Saen, de 9,50 por 21,85 metros, con puertas talladas y un perfil de tejado bajo apodado «gallina empollando». Hoy funciona como ubosot, la sala de ordenación.
El tejado tiene su propia historia. Es de teja vidriada, lleva cuatro chofa, los remates curvos que apuntan al cielo desde los extremos del caballete, y las tablas doradas que bajan por los bordes terminan en cabezas de naga. El principal no se colocó como una pieza más: el 13 de febrero de 2007 lo subió en persona la princesa Maha Chakri Sirindhorn. Desde el patio, la audioguía cuenta cómo un monasterio de bambú en una ciudad vacía llegó a recibir ese gesto.
El Buda de bronce que no quiso oro
Phra Chao Lan Thong
Resumen de esta parada
Dentro del ubosot preside el Phra Chao Lan Thong, un Buda de bronce sentado en actitud de vencer a Mara, con la mano tocando la tierra. Mide 2 metros de regazo y 2,80 de altura, pesa unos 1 200 kilos y no lleva el dorado habitual en las imágenes tailandesas: el bronce se muestra tal cual.
Tampoco nació para esta sala. Presidía Wat Lan Thong, también llamado Wat Saen Thong, cuyo solar ocupa hoy la escuela infantil Anuban Chiang Rai. Al quedar abandonado ese templo tras la Segunda Guerra Mundial, en 1945, la imagen pasó a Wat Ngam Muang, y el 9 de noviembre de 1961 llegó al ubosot de Wat Phra Kaew. Lo hizo en plena obra: en la reforma terminada en 1962, con fiesta de consagración el 14 de marzo de 2505 de la era budista, los pilares de madera de la sala se sustituyeron por hormigón armado y los muros por ladrillo enlucido. Parte de la madera vieja se reutilizó y la más dañada acabó en el Museo Nacional de Chiang Saen. El nombre de Phra Khru Thammawong Wiwat (Wong Thanwangso) aparece ligado tanto a la llegada de la imagen como a esa reforma.
Junto al Buda principal, dos discípulos de bronce sentados en meditación, Sariputta y Moggallana, llegaron con él en 1961. Bajo su base, una inscripción los fecha en 1726 (2269 de la era budista) y nombra como donante a Mang Phalasaphaek, gobernador de Chiang Rai en tiempos del dominio birmano. Ante el gran Buda sin dorar, la audioguía explica cómo una sala rehecha en hormigón se fue llenando de figuras rescatadas de templos abandonados.
La chedi que se abrió en 1434
Chedi octogonal dorada
Resumen de esta parada
Detrás del ubosot se alza la chedi octogonal, de 9,50 metros de diámetro, forrada entera de chapa de cobre lacada y dorada. Ocupa el lugar de la que se abrió en 1434, y el Departamento de Bellas Artes la registró como monumento nacional en 1935 (2478 de la era budista).
Según la tradición, la historia empieza antes: Thao Maha Phrom, señor de Chiang Rai y hermano del rey Kue Na, trajo la imagen desde Kamphaeng Phet, la recubrió con cal mezclada con miel, jugo de caña y arena fina, la lacó y doró, y la encerró en una chedi de laterita que levantó en Wat Pa Yia. En 1434, año 1977 de la era budista, esa chedi se abrió y apareció dentro un Buda cubierto de estuco. Si fue un rayo o un derrumbe espontáneo depende del relato: el rayo es la versión de las fuentes en inglés, mientras que la versión tailandesa basada en las crónicas Jinakalamali y Ratanabimbavamsa habla de un derrumbe y atribuye el rayo solo al relato del rey Mongkut. La imagen se guardó en el propio templo, en la residencia del abad o en la vihara según la fuente, y cuando el estuco empezó a desconcharse, por la nariz o por la oreja según quién lo cuente, asomó una piedra verde. El abad la descascarilló entera y salió el Phra Kaew Morakot, el Buda Esmeralda.
Casi cinco siglos después, el 16 de enero de 1926, el rey Prajadhipok (Rama VII), de gala completa y acompañado de la reina Rambhai Barni, entregó la espada real a Chiang Rai y dijo en su discurso que el nombre de la ciudad vivía en el corazón de los siameses porque allí se había encontrado el Buda Esmeralda. Esa misma tarde los reyes visitaron Wat Phra Kaew, y el diario del viaje lo despacha en una línea: un templo pequeño, con su sala, una chedi detrás y unas pocas celdas de madera. Frente a la chedi, la audioguía revive el momento del hallazgo y mide la distancia entre aquel elogio y esa línea.
Un doble de jade un milímetro más bajo
Haw Phra Yok
Resumen de esta parada
Al fondo del recinto, el Haw Phra Yok es un pabellón de estilo lanna elevado sobre pilares, de 8 por 12 metros. Dentro guarda el Phra Yok Chiang Rai, un Buda de jade verde de 65,9 centímetros en meditación, sobre una base de loto también de jade. Las paredes están pintadas con la leyenda del Buda Esmeralda, la talla y la llegada del Phra Yok, y dos árboles Bodhi en oro y plata.
El original nunca volvió. El Buda Esmeralda salió de Chiang Rai hacia Lampang, donde estuvo 32 años, aunque las cronologías no coinciden en cuándo partió ni en por qué: unas hablan de un elefante que tres veces se desvió del camino, otras de un sorteo tras la negativa del animal. Pasó a Chiang Mai en 1468, a Luang Prabang en 1552 y a Vientiane en 1564; en 1779 los siameses lo llevaron a Thonburi, y en 1785 entró en el Templo del Buda Esmeralda de Bangkok, donde sigue.
El regreso llegó en forma de copia. El Phra Yok se encargó por el 90 cumpleaños de la Princesa Madre Srinagarindra, en 1990 o en 1991 según la fuente, y se talló en jade de Canadá en un taller de Pekín como una copia deliberadamente inexacta: 65,9 centímetros frente a los 66 del original. El dignatario monástico Somdet Phra Phutthachinawong fue en persona a recogerlo, la imagen entró en Tailandia el 2 de mayo de 1991 y el 20 de septiembre se consagró en el Templo del Buda Esmeralda de Bangkok, con el rey Bhumibol presidiendo y 37 monjes mayores meditando. El 18 de octubre una caravana partió con ella desde Wat Si Khom Kham, en Phayao, y el 19 de octubre de 1991 entró en Chiang Rai en un desfile con mil monjes y un cortejo de ofrendas encabezado por Khunying Boonruean Choonhavan, hasta las puertas de Wat Phra Kaew. Bajo los murales que pintan esa escena, la última parada de la audioguía cierra el círculo de un templo que recuperó su imagen sin fingir que es la misma.