Monasterio cartujo
Audioguía Cartuja de Miraflores (Cartuja de Santa María de Miraflores)
Un monasterio cartujo donde aún vive una comunidad de monjes en silencio, con un retablo dorado y sepulcros reales en forma de estrella obra de Gil de Siloé.
- 45 min de audio
- Gótico isabelino
La Cartuja de Miraflores fue fundada en 1442 por el rey Juan II de Castilla sobre un antiguo palacio real cedido a la orden cartuja. Su iglesia, impulsada por Isabel la Católica como panteón para sus padres, es un ejemplo destacado del gótico tardío o isabelino en Castilla.
El contraste define el lugar: la pobreza voluntaria y el silencio de los monjes conviven con el mármol labrado y el oro con que los reyes quisieron asegurarse la memoria. La comunidad cartuja sigue habitando el monasterio y mantiene la regla del silencio y la clausura.
Qué ver
- Fundada en 1442 por Juan II de Castilla sobre un antiguo palacio real
- Sepulcro estrellado de Juan II e Isabel de Portugal, de Gil de Siloé
- Retablo mayor policromado y dorado, hacia 1496-1499
- Iglesia de una sola nave dividida en tres espacios
- Comunidad de monjes cartujos que mantiene el silencio
La historia de la Cartuja de Miraflores arranca en 1442, cuando el rey Juan II de Castilla funda el monasterio sobre un antiguo palacio real cedido a la orden cartuja. Medio siglo después, su hija Isabel la Católica impulsa la iglesia como panteón de sus padres y encarga a Gil de Siloé el sepulcro real y el gran retablo. El resultado es uno de los conjuntos más destacados del gótico isabelino en Castilla, situado a unos tres kilómetros al este del centro de Burgos, en un paraje boscoso. Quien busca qué ver en la Cartuja de Miraflores encuentra aquí historia, arquitectura y un silencio que sigue vivo. La experiencia completa se disfruta recorriendo el monasterio con la audioguía. Los dos grandes monasterios reales de las afueras de Burgos son este y el Monasterio de las Huelgas, y el gótico de los Colonia y de Gil de Siloé tiene su gran escenario urbano en la Catedral de Burgos.
Ante la cartuja en el bosque
Cartuja de Miraflores
Resumen de esta parada
La cartuja se alza a unos tres kilómetros al este del centro de Burgos, en un paraje boscoso que ya anuncia su razón de ser: el retiro del mundo. La historia de la Cartuja de Miraflores comienza en este lugar con Juan II de Castilla, que en 1442 funda el monasterio sobre un antiguo palacio real cedido a la orden cartuja.
El monasterio no es una pieza de museo. Sigue habitado por una comunidad de monjes cartujos que mantienen la regla del silencio y la clausura, y esa presencia condiciona todo el recorrido.
Lo más sorprendente de esta primera parada se reserva para la narración, escuchada allí mismo, ante el bosque.
La nave del silencio
Iglesia de la Cartuja de Miraflores
Resumen de esta parada
La iglesia es de una sola nave dividida en tres espacios: uno para los fieles, otro para los hermanos legos y otro para los monjes del coro. Esa organización refleja la vida cartuja y hace de la arquitectura de la Cartuja de Miraflores una arquitectura del recogimiento, ejemplo destacado del gótico tardío o isabelino en Castilla.
La iglesia nace del impulso de Isabel la Católica, que la quiso como panteón para sus padres. Entre los elementos visibles destaca la sillería de madera tallada del coro de los monjes.
Los monjes siguen viviendo aquí en silencio casi total, dedicados a la oración y a la soledad, según una tradición documentada de una forma de vida apenas cambiada desde la Edad Media.
Los sepulcros reales
Sepulcro de Juan II
Resumen de esta parada
En el presbiterio se encuentra el sepulcro de Juan II y de su esposa Isabel de Portugal, una tumba de mármol labrado con planta de estrella de ocho puntas. Es obra del escultor Gil de Siloé, que la talló entre 1489 y 1493.
Junto a él se halla el sepulcro del infante Alfonso de Castilla, hermano de Isabel la Católica, también tallado por Gil de Siloé. Esta tumba en arcosolio, adosada al muro, completa un espacio dedicado al mármol, la muerte y la memoria de los reyes.
El retablo dorado
Retablo de la Cartuja de Miraflores
Resumen de esta parada
El retablo mayor, policromado y dorado, fue diseñado por Gil de Siloé y Diego de la Cruz hacia 1496-1499. Es una de las grandes piezas del templo y concentra el oro del conjunto, entendido como oración hecha materia.
Según la tradición, parte del oro que recubre el retablo procede del primer oro traído de América. Cuenta la leyenda que lo ofrecieron los Reyes Católicos, lo que convertiría a esta cartuja en uno de los primeros lugares de Europa donde brilló el oro del Nuevo Mundo. Se trata de una creencia popular que la narración presenta como tal, sin darla por hecho comprobado.