Patrimonio Mundial UNESCO
Audioguía Parque Forestal Nacional de Zhangjiajie
Miles de pilares de arenisca con pinos en la cima que hace 380 millones de años eran arena en la orilla de un mar. Antes de que una de sus columnas pasara a llamarse como una montaña de Avatar, este bosque fue una granja forestal que un puñado de trabajadores juró reverdecer a mano.
- 120 min de audio
- Primer parque forestal de China
El Parque Forestal Nacional de Zhangjiajie fue el primero de China: lo creó en 1982 una orden del Consejo de Estado sobre una granja forestal fundada en 1958, cuyos trabajadores dejaron reverdecidas unas 2.000 hectáreas de monte. Sus pilares de arenisca cuarcítica, pardos o rojizos y coronados de pinos, son lo que queda de una costa de hace 380 millones de años que el hielo, las raíces y los arroyos han ido desmontando, y forman parte del área escénica de Wulingyuan, Patrimonio Mundial de la UNESCO desde 1992.
Del nombre de este bosque salió todo lo demás. En 1994 la ciudad de Dayong pasó a llamarse Zhangjiajie; en 2010 un simposio internacional dio el nombre de «relieve Zhangjiajie» a todo bosque de pilares semejante del mundo, y ese mismo año una columna de Yuanjiajie recibió, con ceremonia incluida, el de «Avatar Hallelujah Mountain». No está mal para un lugar que en 1979 recibía unos 13.000 visitantes y que en 2018 superó los 4 millones.
Qué ver
- Granja forestal de 1958 — Unas 2.000 hectáreas reverdecidas a mano antes de nacer, en 1982, el primer parque forestal nacional de China
- Arroyo del Látigo de Oro — Pilares de arenisca de una costa de hace 380 millones de años, partidos por el hielo y las raíces
- Ascensor Bailong — 326 metros por la pared de roca, el ascensor exterior más alto del mundo según Guinness
- Avatar Hallelujah Mountain — La Columna del Cielo del Sur, rebautizada en una ceremonia en enero de 2010
- Primer Puente bajo el Cielo — Un arco natural de roca entre dos pilares, colgado sobre el vacío
En Zhangjiajie, el Parque Forestal Nacional de Zhangjiajie (张家界国家森林公园) levanta un bosque de pilares de arenisca cuarcítica, pardos o rojizos, con pinos y arbustos en la cima y paredes casi verticales que caen hasta el fondo de los valles. Fue el primer parque forestal nacional de China, creado en 1982, y forma parte del área escénica de Wulingyuan, que entró en la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO en diciembre de 1992. Antes de ser postal, sin embargo, fue tajo: en 1958 se fundó aquí una granja forestal estatal, y buena parte de la espesura que hoy cubre los valles la plantaron sus trabajadores, árbol a árbol.
La historia del Parque Forestal Nacional de Zhangjiajie está escrita también en sus nombres. El del propio lugar se lo disputan dos familias Zhang, una de la corte Han y otra de la dinastía Ming. Huangshizhai, la gran plataforma del suroeste del parque, debe el suyo, cuenta la leyenda, al anciano Huang Shigong, el Señor de la Piedra Amarilla, que habría rescatado allá arriba a su discípulo Zhang Liang cuando las tropas del gobierno lo tenían cercado; de ahí el dicho local de que quien no sube a Huangshizhai, en vano ha venido a Zhangjiajie. En esa misma meseta, una peña redonda colgada sobre el vacío se llama Plataforma para Coger Estrellas: según la tradición de los guías del lugar, la bautizó Zhang Jingfu, consejero de Estado, que subió a ella de madrugada el 8 de noviembre de 1983, con estrellas todavía en el cielo, e improvisó unos versos ante los pilares: «aunque no es el cielo, no parece de este mundo».
Su arquitectura es de roca y no la levantó nadie: la talló el agua y el hielo sobre un antiguo fondo marino, y en un solo paisaje se ve toda la secuencia, de la meseta al pilar aislado. Ese decorado atrajo pronto a las cámaras. El equipo de la serie «Viaje al Oeste», rodada a partir de 1982, fue el primero que vino a filmar a Zhangjiajie, cuando en lo alto no había ni barandillas; según contó su marido, Wang Chongqiu, la directora Yang Jie resbaló bajo la lluvia buscando exteriores y solo un tocón a media ladera la separó del precipicio. Qué ver en el Parque Forestal Nacional de Zhangjiajie se ordena en cinco paradas, de la puerta sur al Primer Puente bajo el Cielo, pasando por el arroyo del Látigo de Oro, el ascensor Bailong y la columna de Avatar, y cobra todo su sentido recorriéndolo con la audioguía.
El otro gran paisaje de arenisca de la ciudad es la Montaña Tianmen, con su arco abierto en la pared, y la cultura de los tujia, cuyos vecinos con traje tradicional descubrieron el cartel de Avatar en 2010, tiene su escaparate en el Parque de Costumbres Populares Tujia.
Un bosque plantado a mano y una orden copiada a mano
Puerta sur del parque
Resumen de esta parada
El recorrido arranca en la puerta sur, la entrada de Senlin Gongyuan, donde asoman los primeros pilares por encima del bosque. Ese bosque tiene fecha de nacimiento. En otoño de 1958 el condado de Dayong creó la granja forestal estatal de Zhangjiajie y puso al frente a Liu Shaohua, de 28 años, que se cambió el nombre por Liu Kailin, «Liu abre-bosque». Con sus trabajadores juró ante el retrato de Mao no bajar de la montaña hasta haberla reforestado. Entre 1962 y 1965 la granja reforestó entre 120 y 160 hectáreas al año, y en 1971 sus más de 30.000 mu de monte, unas 2.000 hectáreas, estaban completamente reverdecidos.
El salto a parque llegó en septiembre de 1982, con una orden del Consejo de Estado, transmitida por la Comisión Estatal de Planificación, que creaba el Parque Forestal Nacional de Zhangjiajie, el primero de China. Era un documento de una sola página, y Zhang Jie, oficinista de 26 años, tuvo que copiarlo a mano: en la granja no había fotocopiadora.
El nombre arrastra su propia disputa. La versión oficial lo atribuye a Zhang Liang, el estratega que ayudó a Liu Bang a fundar la dinastía Han y que, cuando el nuevo emperador empezó a recelar de quienes lo habían llevado al trono, dejó la corte y se refugió en estas montañas, entonces llamadas Qingyan; según la tradición plantó siete ginkgos, sus descendientes se quedaron a vivir aquí y él mismo habría sido enterrado en el lugar. Otra versión, más prosaica, lo lleva a la dinastía Ming: hacia 1488-1506 la corte premió a Zhang Wancong, mando militar de la guarnición de Dayong, con las tierras de montaña que rodean el parque, y el nombre aparece escrito por primera vez en el prefacio de una genealogía de los Zhang de 1631, firmado por un descendiente suyo. Cuál de las dos familias pesa más en el nombre, y cómo ese nombre acabó en 1994 sustituyendo al de la ciudad de Dayong, se revela con la narración, a la sombra de los primeros pilares.
Arena de una costa devónica, partida por el hielo
Arroyo del Látigo de Oro
Resumen de esta parada
Por el fondo del valle corre el arroyo del Látigo de Oro (Jinbian Xi), entre bosques de piedra a ambos lados, junto a la roca que le da nombre, la Roca del Látigo de Oro (Jinbian Yan). En las paredes se leen dos clases de líneas: los estratos horizontales y unas fisuras verticales, las diaclasas, que recorren la roca de arriba abajo. Ahí está la clave de todo el paisaje.
Hace unos 380 millones de años, en el Devónico, Wulingyuan era una costa en la desembocadura de ríos que arrastraban arena de cuarzo; el fondo fue hundiéndose lentamente y acumuló más de 500 metros de arenisca cuarcítica. Esa roca no se disuelve, así que los pilares no son karst: los forma la erosión física. El hielo que se expande en invierno dentro de las grietas verticales y las raíces de las plantas los van partiendo, y el arroyo se lleva los derrubios. En el conjunto del geoparque se levantan más de 3.000 pilares, de unas decenas de metros a 400 de altura, más de 1.000 por encima de los 200 metros; para el parque forestal se dan más de 2.000. En un mismo paisaje se ve la secuencia entera: plataforma, meseta, muro, bosque de pilares, grupo de picos y pilares residuales.
La leyenda tiene otra explicación para el pilar que se alza junto al agua: sería el látigo con el que el Primer Emperador, Qin Shi Huang, arreaba las montañas para rellenar el mar, y que se le cayó aquí, borracho, para quedar convertido en piedra. Al lado, un pico con forma de águila lo vigila día y noche, según la tradición, en la estampa conocida como «el águila divina guarda el látigo». Cómo conviven el mito y la geología en la misma roca se desvela al escuchar la narración junto al arroyo.
Una torre de acero contra la pared de arenisca
Ascensor Bailong
Resumen de esta parada
Al pie de la pared de arenisca arranca el ascensor Bailong, una torre de acero con cabinas de cristal que sube 326 metros hasta el borde de Yuanjiajie. Su tramo inferior va excavado dentro de la roca y el superior queda a la vista. Empezó a construirse en octubre de 1999, abrió en 2002 y el 16 de julio de 2015 Guinness lo reconoció como el ascensor exterior más alto del mundo. Su presencia dentro de un sitio del Patrimonio Mundial ha sido objeto de debate por su impacto ambiental, y estuvo parado diez meses entre 2002 y 2003 por motivos de seguridad.
La torre responde a una curva de visitantes. En 1979, en tiempos de la granja forestal, llegaban unos 13.000; en 1984 eran 80.000, en 1988 ya 560.000 y en 2018 más de 4 millones. Ese torrente tuvo un precio: en 1998 el Comité del Patrimonio Mundial sacó tarjeta amarilla a Wulingyuan por un desarrollo turístico sin control, y desde el 8 de noviembre de 2001 se derribaron hoteles, restaurantes e instalaciones ilegales dentro de la zona escénica, casi 200.000 metros cuadrados en total.
Maravilla y masa conviven en esta parada, en la base de una estructura que trepa por un paisaje protegido. Qué se ganó y qué se perdió al subir a tanta gente a lo alto de los pilares lo desgrana la narración al pie de la torre.
Una columna con nombre de Hollywood
Avatar Hallelujah Mountain (Columna Qiankun)
Resumen de esta parada
En el borde sur de Yuanjiajie se alza un pilar aislado con vegetación en la cima: la Columna del Cielo del Sur, también llamada Columna Qiankun. Desde 2010 un cartel la señala con otro nombre, «Avatar Hallelujah Mountain». Se cuenta que en diciembre de 2008 un fotógrafo del equipo de Avatar, acompañado por Li Te, del Instituto de Medios Digitales de la Universidad de Hunan, fotografió en Yuanjiajie el bosque de pilares, y entre ellos esta columna.
El cambio de nombre tiene fecha. La idea surgió el 19 de enero de 2010 en una reunión de la Asociación de Turismo de Zhangjiajie, y el 25 de enero varios vecinos vestidos con traje tujia desvelaron el nuevo cartel en una ceremonia. La web municipal lo confirmó, pero tras el rechazo en internet, con un 82 % en contra en una encuesta de Phoenix y un 90 % en otra, las autoridades negaron haber cambiado el nombre de la montaña y presentaron el cartel como una forma de reivindicar el modelo; la prensa atribuyó la operación a la mercadotecnia turística. El nombre sigue en uso.
Sobre el modelo tampoco hay acuerdo. En Zhangjiajie se sostiene que fue esta columna; James Cameron declaró en China que las montañas flotantes se habían modelado sobre Huangshan, en Anhui, y el diseñador Dylan Cole cita tres regiones chinas, Guilin, Huangshan y Zhangjiajie, además de los tepuyes de Venezuela y formaciones kársticas de Tailandia. En enero de 2010 Deng Daoli, de la asociación turística local, llegó a ofrecer 100.000 yuanes a quien encontrara un modelo más parecido. Tampoco la cifra que más se repite es lo que parece: los 1.080 metros, o 3.544 pies, son la altitud de la cima sobre el nivel del mar, unos 1.074 metros, y no la altura del pilar. Qué pesa más en la fama de esta columna, la roca o la campaña, se revela al escuchar la narración frente a ella.
Un arco sobre el vacío y un relieve con nombre propio
Primer Puente bajo el Cielo
Resumen de esta parada
En Yuanjiajie, el Primer Puente bajo el Cielo (Tianxia Diyi Qiao) une dos pilares con un arco natural de roca colgado sobre el vacío, y muy cerca el mirador Mihuntai se asoma al bosque de pilares. El puente pone a la vista la misma erosión de la parada del arroyo, que sigue trabajando: el agua, el hielo y las raíces que separan un pilar de otro.
La fama del lugar empezó con un pincel. En el otoño tardío de 1979 el pintor Wu Guanzhong subió a pintar a la entonces desconocida granja forestal, y el 1 de enero de 1980 el Hunan Ribao publicó su artículo «Nadie conoce a la doncella guardada en su alcoba: Zhangjiajie, una perla del paisaje», que sacó el sitio del anonimato. En 2010 el parque decidió erigirle una estatua de bronce. Llegaron después los reconocimientos: en diciembre de 1992 Wulingyuan entró en la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO, y el 13 de febrero de 2004 Zhangjiajie fue aprobado entre los primeros geoparques mundiales.
Quedaba el nombre del propio relieve. En los primeros años se clasificó erróneamente como danxia, hasta que en noviembre de 2010, en un simposio internacional celebrado en Zhangjiajie, se fijó el de «relieve Zhangjiajie» para todo bosque de pilares de arenisca cuarcítica semejante en cualquier parte del mundo. Cómo una granja que copiaba a mano sus órdenes acabó dando nombre a una ciudad, a una montaña de Hollywood y a un tipo de relieve se revela con la narración, junto al puente.