Museo nacional
Audioguía Museo de las Tres Gargantas
Un museo nacional con forma de presa, levantado para dar casa a lo que el embalse de las Tres Gargantas iba a sumergir: del fósil de Wushan a las bombas que cayeron sobre la capital de guerra.
- 120 min de audio
- Arqueología del Yangtsé
El Museo de las Tres Gargantas abrió el 18 de junio de 2005 frente al Gran Salón del Pueblo de Chongqing, pero su linaje arranca en 1951 con el Museo del Suroeste. El Consejo de Estado aprobó su nombre en 2000 y la obra costó 650 millones de yuanes. Es el primer museo de China que lleva el nombre de una cultura regional y, fuera de Pekín, el único de rango nacional con la palabra «China» en el nombre. Su fachada reproduce la silueta de la presa de las Tres Gargantas y traduce la ciudad a dos materiales: vidrio azul para el agua y arenisca para la montaña.
La paradoja está a la vista: un edificio con forma de presa guarda lo que la presa iba a ahogar. El embalse amenazaba con dejar muchos lugares bajo varios metros de agua, o bajo más de diez, y el Estado invirtió más de 1.000 millones de yuanes en excavaciones de rescate; de la zona de Chongqing salieron unas 183.000 piezas, y este museo es su principal depósito. Entre ellas, un pilar-puerta de época Han que un porteador de carbón enterró a mano, riada tras riada, durante tres años.
Qué ver
- Fachada en forma de presa — Vidrio azul para el agua y arenisca para la montaña frente al Gran Salón del Pueblo
- Pilar-puerta de Wuyang — El pilar-puerta de época Han más completo de China, custodiado tres años por un porteador
- Sala del Antiguo Ba-Yu — Una tumba colectiva cortada entera y el zun en forma de ave de Xiaotianxi
- Hombre de Wushan — Una mandíbula de unos 2 millones de años cuya condición humana se discute
- Semipanorama del Gran Bombardeo — Una pantalla de 10 × 37 m con la Chongqing capital de guerra
En el centro de Chongqing, frente al Gran Salón del Pueblo, un edificio ancho y escalonado reproduce la silueta de la presa más famosa de China. No es un guiño decorativo: el Museo de las Tres Gargantas nació de esa misma obra. El embalse de las Tres Gargantas iba a dejar muchos lugares bajo varios metros de agua, o bajo más de diez, y el Estado invirtió más de 1.000 millones de yuanes en excavaciones de rescate. Este museo se convirtió en el principal depósito de lo recuperado: del embalse, en la zona de Chongqing, han salido unas 183.000 piezas.
La historia del Museo de las Tres Gargantas empieza antes del edificio, con el Museo del Suroeste fundado en 1951. El nombre actual llegó en 2000, la obra principal en 2002 y la inauguración el 18 de junio de 2005, tras una inversión total de 650 millones de yuanes. En 2023 el museo emprendió una renovación integral de sus salas, y el 18 de mayo de 2024 estrenó la sala «Majestuosas Tres Gargantas», con una maqueta de la presa, y una exposición sobre la protección de las piezas que lleva el taller de restauración dentro de la sala, a la vista del público. Un cine circular de 360° proyecta además el paisaje natural y humano de las Tres Gargantas tal como era antes de la presa. Entre enero y agosto de 2024 pasaron por sus salas 2,34 millones de visitantes.
Para saber qué ver en el Museo de las Tres Gargantas y entender su arquitectura, la audioguía organiza la visita en cinco paradas, de la fachada sobre la plaza a la sala de los años de guerra, y sigue un mismo hilo: un edificio que es a la vez presa, arca y refugio, la forma con la que Chongqing decidió no perder lo que el río y las bombas querían llevarse.
La capital de guerra que retratan sus últimas salas sigue a la vista en el centro: en Jiefangbei, la torre-reloj levantada sobre el cruce arrasado, y en Shibati, la escalinata junto a la que se abría el Gran Túnel de Jiaochangkou.
Una presa varada frente al Gran Salón
Museo de las Tres Gargantas de China
Resumen de esta parada
Desde la Plaza del Pueblo, el museo se presenta como un frente ancho y escalonado sobre la ladera que reproduce la silueta de la presa de las Tres Gargantas. Ocupa el extremo oeste del Gran Salón del Pueblo de Chongqing, el edificio de tejados tradicionales que se alza al otro lado de la plaza: museo, Plaza del Pueblo y Gran Salón forman un conjunto espacial de «tres en uno».
La fachada se lee en dos materiales. Un gran muro cortina curvo de vidrio azul simboliza el agua; los muros macizos de arenisca, de líneas rectas, representan la montaña. Es la ciudad de río y montaña traducida a materiales de construcción.
Esta misma plaza se llenó el 18 de junio de 2005, a las 10:30, para la inauguración, que coincidió con el octavo aniversario de Chongqing como municipio de administración directa: serpentinas, música de violín, el alcalde Wang Hongju presidiendo la ceremonia y la aduana de Chongqing entregando allí mismo piezas al museo. La narración ante la fachada da la clave para leer el edificio entero antes de cruzar la puerta.
Un sello que se atreve a decir «China»
Sello gigante de la fachada
Resumen de esta parada
Al pie de la escalinata de acceso, la mirada sube hacia la parte superior derecha de la fachada. Allí, un enorme sello cuadrado reúne en escritura de sello (zhuanshu), la caligrafía antigua de los sellos, los nueve caracteres del nombre del museo: 重庆中国三峡博物馆. Se leen de arriba abajo y de derecha a izquierda.
Esos caracteres resumen una historia institucional poco común. El Museo del Suroeste, fundado en 1951, pasó a llamarse Museo Municipal de Chongqing en 1956, al suprimirse la región administrativa del Suroeste. El 27 de septiembre de 2000, la Oficina General del Consejo de Estado aprobó el nombre de Museo de las Tres Gargantas de China, y la obra principal del nuevo edificio arrancó el 20 de octubre de 2002.
El resultado fue doblemente singular: el primer museo de China que lleva el nombre de una cultura regional y, fuera de Pekín, el único museo de rango nacional cuyo nombre incluye la palabra «China» (中国). La audioguía recorre el sello carácter a carácter y explica qué significa ese nombre para una ciudad del interior.
El gigante de piedra que salvó un porteador
Pilar-puerta de Wuyang
Resumen de esta parada
Del bochorno de la plaza se pasa al aire fresco del vestíbulo, iluminado desde arriba por una cúpula circular de vidrio en forma de embudo. Se concibió como un gigantesco «plato recogedor de rocío» (承露盘) que evoca la idea de que «el agua de las Tres Gargantas llega del cielo»; el agua desciende después por una cascada de tres niveles hasta la Plaza del Pueblo.
En el atrio se alza el pilar-puerta de Wuyang, un que (阙) de época Han citado como el más completo de su tipo en China. Su rescate es un episodio que la tradición local conserva con detalle. Una tarde de agosto de 1998, Wang Hongxiang, un porteador de carbón, recogía hierbas medicinales en la orilla del Yangtsé, en la aldea de Jiangjun (pueblo de Wuyang, condado de Zhong), en un rincón llamado Gouzuandong, «la cueva por donde se cuela el perro». La tierra ablandada por la crecida se desmoronó y asomaron dos piedras talladas; al día siguiente aparecieron un ave bermellón sobre la cuerda de un arco y un tigre blanco de unos tres metros. Llamó a la oficina de patrimonio del condado y nadie contestó. Como las piedras pesaban demasiado para llevárselas, las volvió a tapar, y cada vez que el río crecía regresaba bajo la lluvia a enterrar lo que el agua dejaba al descubierto. Así durante tres años, hasta que a finales de junio de 2001 empezó la excavación.
El pilar no lleva ni un solo carácter escrito, de modo que nadie sabe para quién se levantó. La tradición local apunta a Yan Yan, gobernador de Ba que, según se cuenta, se negó a arrodillarse ante Zhang Fei; pero el cementerio familiar de Huadengfen, excavado detrás del emplazamiento para dar con el dueño, ya había sido saqueado y el enigma sigue abierto. Al abrir el museo en 2005, el pilar figuró entre la veintena de piezas preseleccionadas, de más de 170.000, para que el público eligiera diez «tesoros del museo». En el atrio, la narración retoma la historia del porteador y la frase con la que él mismo explicó por qué no dejó de cuidar aquellas piedras.
Una tumba bajo el suelo y un fósil en duda
Sala del Antiguo Ba-Yu
Resumen de esta parada
La sala del Antiguo Ba-Yu cuenta la historia antigua de Chongqing con bronces, piedras talladas y hallazgos de las excavaciones de rescate del embalse: buena parte de lo que aquí se expone se sacó a contrarreloj de un valle que iba a quedar bajo el agua. En 2005 se instaló en esta sala una tumba colectiva de cinco personas procedente de Daxi (Wushan), cortada entera en el yacimiento, consolidada y trasladada al museo, donde se mostraba bajo un suelo de vidrio para contemplarla desde arriba.
Entre los bronces de las tumbas de los ba destaca el zun en forma de ave del cementerio de Xiaotianxi, en Fuling, salido de una de sus tres tumbas de reyes ba. Apareció como un bulto de cobre cubierto de óxido verde, sin forma reconocible; en el laboratorio, al quitarle la tierra y bañarlo en ácido diluido, fue emergiendo un animal imposible de clasificar: pico de pez, nariz de águila, cuerpo de paloma y patas de pato, con incrustaciones de turquesa. Es un recipiente para vino que, aparte de la boca de pez, no tiene un solo orificio.
La sala guarda además el fragmento izquierdo de mandíbula inferior del «Hombre de Wushan», hallado en 1985 en Longgupo (condado de Wushan) y datado hacia 2 millones de años. El museo lo cuenta entre sus tesoros como el fósil humano más antiguo hallado en China, pero su carácter humano está en disputa: Milford Wolpoff dudó de él en 1995, y Russell Ciochon, que lo había publicado como homínido ese mismo año, se retractó en Nature en 2009 y lo atribuye a un simio desconocido. La narración en la sala expone el debate sin cerrarlo.
La capital de guerra bajo las bombas
Semipanorama del Gran Bombardeo de Chongqing
Resumen de esta parada
La sala «Años de la Guerra de Resistencia» reabrió en septiembre de 2014 tras dos años cerrada. Su pieza central es el semipanorama del Gran Bombardeo de Chongqing: una pantalla curva de 10 metros de alto por 37 de ancho, proyectada sin costuras con cuatro proyectores, que muestra la ciudad bajo los bombardeos japoneses con luz y sonido, acompañada de audio y vídeo de la resistencia civil.
Junto a ella, una escena reconstruida recrea la tragedia del Gran Túnel de Jiaochangkou, el refugio antiaéreo donde la protección se convirtió en catástrofe. Es la herida de la Chongqing capital provisional, y ayuda a entender buena parte de la ciudad actual.
El recorrido termina así uniendo los dos hilos del museo: el río que amenazaba con sumergir el pasado y el cielo que bombardeaba la ciudad. La narración final cierra la tesis de un edificio que es presa, arca y refugio a la vez.