Templo del loto
Audioguía Pura Taman Saraswati
Un príncipe de Ubud y un viejo maestro levantaron entre 1951 y 1952 un jardín de agua y lotos para que el saber tuviera casa propia. Al fondo de los estanques espera una puerta de ladrillo rojo y, tras ella, un trono de oro que está vacío a propósito.
- 30 min de audio
- Obra de I Gusti Nyoman Lempad
Pura Taman Saraswati es el templo que el príncipe de Ubud, Cokorda Gede Agung Sukawati, encargó a I Gusti Nyoman Lempad, escultor y undagi, arquitecto tradicional balinés. Las obras empezaron en 1951 y terminaron en 1952, y el resultado está dedicado a Saraswati, diosa hindú del saber, la literatura y el arte. Cerca del museo Puri Lukisan, es la obra arquitectónica más conocida de Lempad, un maestro nacido hacia 1862 y fallecido en 1978.
Aquí el templo se anuncia como jardín: dos estanques rectangulares cubiertos de lotos, bordeados de frangipanis, y una calzada de piedra que los parte en dos, escoltada por dioses y demonios tallados en toba volcánica. Cada mañana aparecen sobre ella pequeñas ofrendas de hoja de palma con su varilla de incienso, porque incluso un templo pensado como jardín se alimenta a diario.
Qué ver
- Estanque de lotos — Dos balsas rectangulares llenas de lotos, separadas por una calzada de piedra y orladas de frangipanis
- Calzada de las estatuas — Figuras de la mitología hindú en toba volcánica escoltan el paso hacia la puerta
- Kori agung central — La mayor de tres puertas torre de ladrillo rojo, con un rostro de demonio tallado sobre el vano
- Muro aling-aling — Pantalla tras la puerta con una estatua de tres metros del rakshasa Jero Gede Mecaling
- Padmasana — Santuario de piedra coronado por un trono de oro vacío, asiento del dios sin forma
A pocos pasos de Jalan Raya Ubud, el ruido de la calle se corta ante un estanque de lotos. Es la entrada a Pura Taman Saraswati, el templo de agua de Ubud, levantado entre 1951 y 1952 por encargo del príncipe Cokorda Gede Agung Sukawati y diseñado por I Gusti Nyoman Lempad, escultor y undagi, el arquitecto tradicional de Bali. Lo consagraron a Saraswati, la diosa hindú del saber, la literatura y el arte, y no es casual que su casa sea un jardín.
Quien busca qué ver en Pura Taman Saraswati encuentra un recorrido corto y muy denso: los estanques y sus frangipanis, una calzada poblada de figuras mitológicas, tres puertas de ladrillo rojo y, al otro lado, un patio interior donde un trono dorado permanece vacío. La historia de Pura Taman Saraswati y la arquitectura de Pura Taman Saraswati se leen a la vez en esas piedras, y la audioguía las va desgranando parada a parada, en el mismo orden en que el visitante las recorre.
Muy cerca, en la calle principal de Ubud, está el Palacio de Ubud y Mercado de Arte, con otra obra de Lempad, y a pie se llega al Santuario del Bosque Sagrado de los Monos, el otro gran templo del pueblo.
Un príncipe, un maestro y una diosa del saber
Entrada al estanque
Resumen de esta parada
La primera parada está en el umbral, donde la calle se abre al jardín de agua. Aquí se cruzan tres nombres. El del príncipe de Ubud, Cokorda Gede Agung Sukawati, que encargó la obra. El de I Gusti Nyoman Lempad, nacido hacia 1862 y fallecido en 1978, para quien este templo, cerca del museo Puri Lukisan, se convirtió en su trabajo arquitectónico más conocido. Y el de Saraswati, la diosa del saber, la literatura y el arte, a quien está dedicado.
Las obras arrancaron en 1951 y quedaron terminadas en 1952. Lo que sorprende al llegar es el orden de las cosas: antes que muros o santuarios, lo primero que ofrece este templo es agua y flores. Por qué un lugar consagrado al conocimiento se presenta como un jardín es la pregunta que la narración responde justo en este punto.
La calzada entre los estanques
Calzada de los lotos
Resumen de esta parada
A mitad de la calzada, el visitante queda entre dos estanques rectangulares llenos de lotos, con frangipanis en los bordes. A ambos lados del paso se alinean figuras de la mitología hindú talladas en toba volcánica, dioses y demonios que acompañan el camino hacia la puerta del templo.
La diosa titular tiene su propia iconografía: Saraswati se representa con cuatro brazos, sosteniendo una vina, y con un cisne o un ganso como montura. Y el jardín no es solo decorado. Cada mañana, por una tradición documentada, se colocan pequeñas ofrendas de hoja de palma, las canang sari, sobre la calzada, al pie de las estatuas y en los escalones de la puerta, normalmente a cargo de las mujeres de la casa. Las acompaña una varilla de incienso cuyo humo, según la creencia, lleva hacia arriba la esencia del regalo. Un templo se alimenta todos los días, aunque se haya construido como jardín.
La puerta roja y el trono vacío
Puerta del templo
Resumen de esta parada
Al final de la calzada se alzan tres puertas de ladrillo rojo del tipo kori agung, la más grande en el centro. Un kori agung, también llamado paduraksa, es una puerta torre con tejado que marca el paso al patio interior, el más sagrado de un templo balinés. Sobre el vano de la central asoma un rostro de demonio tallado.
Detrás de la puerta, un muro pantalla, el aling-aling, corta la visión directa hacia el interior; en su cara posterior se levanta una estatua de tres metros del rakshasa Jero Gede Mecaling. Más allá, en el patio interior, se distinguen un santuario padmasana, varias torres meru y un pabellón bale barong que guarda las figuras de barong empleadas en rituales de exorcismo.
El padmasana remata en un trono de oro vacío con la imagen de Acintya. En el hinduismo balinés, el dios supremo, Sang Hyang Widhi Wasa o Acintya, no tiene forma, y ese asiento sin ocupante es el suyo. Toda la gramática del templo, de la puerta al muro y al trono, conduce a ese vacío, y es en esta última parada donde la audioguía termina de descifrarla.