Barrio histórico
Audioguía Barrio Antiguo de Hanoi (Phố cổ Hà Nội)
Las «36 calles» de Hanoi son un mapa de oficios de casi mil años: cada calle lleva aún el nombre de la mercancía que la pobló, de la plata de Hàng Bạc al papel votivo de Hàng Mã. Entre motos y escaparates resiste la última puerta de la vieja muralla, y en un templo de barrio, un caballo blanco al que la leyenda atribuye el trazado de la ciudad.
- 90 min de audio
- Calles con nombre de oficio
El Barrio Antiguo de Hanoi se formó entre los siglos XI y XIV, bajo las dinastías Lý y Trần, entre la ciudadela imperial de Thăng Long y la orilla del río Rojo. Los artesanos de las aldeas de oficio se agrupaban por gremios para vender a los comerciantes, y de ahí que la mayoría de sus calles se llamen «Hàng», mercancía, seguido del producto: Hàng Tre, la del bambú; Hàng Đồng, la del cobre. Sus casas tubo, estrechas y con la tienda en la fachada, se levantaron sobre todo en los siglos XVIII y XIX.
Las «36 calles» nunca fueron 36. La expresión es una fórmula tradicional, no un recuento: el Barrio Antiguo oficial, delimitado en 1995 por el Ministerio de Construcción, suma unas 100 hectáreas y 76 calles. Y bajo ese bullicio de tiendas se esconden episodios mayores que el propio barrio, como el comedor de Hàng Ngang donde en 1945 se redactó el borrador de la Declaración de Independencia de Vietnam.
Qué ver
- Puerta Ô Quan Chưởng — La última puerta de la muralla de 1749, salvada del derribo en 1906
- Mercado Đồng Xuân — Cinco naves de 52 metros levantadas por los franceses en 1890 sobre un río cegado
- Hàng Mã — Del oro de papel para los muertos a los farolillos del Medio Otoño
- Templo Bạch Mã — El caballo blanco que, según la leyenda, trazó la muralla de Thăng Long
- Hàng Bạc y đình Kim Ngân — La calle de la plata y la casa comunal de sus plateros, de hace cinco siglos
En Hanoi, el Barrio Antiguo (Phố cổ Hà Nội), conocido como las «36 calles» (36 phố phường), es el viejo barrio mercantil que creció al este de la ciudadela imperial de Thăng Long, hasta la orilla del río Rojo. Sus raíces se hunden en las dinastías Lý y Trần, entre los siglos XI y XIV, y a comienzos de la dinastía Lê el letrado Nguyễn Trãi ya nombraba en su Dư địa chí varios de sus gremios de oficio. Aquel orden sigue escrito en las placas: casi todas las calles empiezan por «Hàng», mercancía, seguida de lo que allí se vendía. La cifra de 36, eso sí, es una fórmula y no un recuento: el Barrio Antiguo oficial, delimitado por el Ministerio de Construcción el 30 de marzo de 1995, abarca unas 100 hectáreas y 76 calles.
La historia del Barrio Antiguo de Hanoi no cabe en sus escaparates. En marzo de 1907, en el piso alto del número 4 de Hàng Đào, la calle de la seda, Phan Chu Trinh, Lương Văn Can, Phan Bội Châu y Tăng Bạt Hổ abrieron una escuela gratuita, el Đông Kinh Nghĩa Thục, donde se enseñaba historia y geografía del país, matemáticas, chino clásico, francés y el alfabeto quốc ngữ, con clase de niñas incluida; en noviembre de ese año los franceses la obligaron a cerrar. Muy cerca, en el número 48 de Hàng Ngang, la casa de la familia del empresario Trịnh Văn Bô acogió a Hồ Chí Minh en agosto de 1945: en una mesita forrada de cuero verde de su comedor se escribió el borrador de la Declaración de Independencia que leería el 2 de septiembre en Ba Đình. Esa misma calle fue en el siglo XIX la de los comerciantes cantoneses, y se dice que su nombre, Hàng Ngang, recuerda los portones atravesados que la cerraban por la noche, aunque el origen se discute.
La arquitectura del Barrio Antiguo de Hanoi es la de la casa tubo (nhà ống): frentes estrechos, tejado de teja inclinado y la tienda abierta a la calle, levantadas en los siglos XVIII y XIX, cuando casi todo el barrio se cubría de paja salvo las casas ricas y las de los comerciantes chinos. La del número 87 de Mã Mây, una casa de comerciante del siglo XIX abierta al público, conserva su sucesión de estancias y patios y su madera oscura tallada. Muchas otras han ido desapareciendo desde finales del siglo XX, y el repintado de fachadas en amarillo por el Milenario de 2010 recibió críticas por su ejecución descuidada. Qué ver en el Barrio Antiguo de Hanoi se ordena en cinco paradas, de la última puerta de la muralla a la calle de la plata, pasando por el mercado Đồng Xuân, los farolillos de Hàng Mã y el templo del Caballo Blanco, y cobra todo su sentido recorriéndolo con la audioguía.
Al sur, el barrio desemboca en el Lago Hoan Kiem, y hacia el oeste, a poco más de un kilómetro, la Ciudadela Imperial de Thang Long guarda el recinto de poder junto al que creció el barrio.
Una puerta de 1749 que se salvó por los pelos
Ô Quan Chưởng
Resumen de esta parada
Del lado del río Rojo se alza Ô Quan Chưởng, una puerta de dos plantas en estilo vọng lâu: abajo, tres vanos abovedados, el central de unos tres metros de alto y de ancho, con su gran hoja de madera; arriba, un pabellón de cuatro aguas con balaustrada. Se construyó en 1749 con el nombre en caracteres chinos de Đông Hà Môn, por el antiguo barrio de Đông Hà, dentro de la muralla de tierra de 16 kilómetros que el señor Trịnh Doanh rehízo ese año para proteger la capital del lado del río Rojo. Cuántas puertas tuvo aquella muralla es materia de debate: los textos geográficos de la época Minh Mạng hablan de 21 y André Masson, a partir de archivos, contaba 16.
Su nombre actual recuerda a un hombre. El Chưởng Cơ, un oficial menor de los Nguyễn natural de Bắc Ninh, plantó cara con unos cien soldados al primer asalto francés contra la ciudadela de Hanoi, en 1873, que entró precisamente por esta puerta. Ocho años después, el gobernador Hoàng Diệu mandó grabar una estela, empotrada aún en el muro izquierdo del vano central, que prohíbe a los guardias extorsionar a quienes cruzan: la «Thân cấm khử tệ», fechada en el año 34 del reinado de Tự Đức, 1881.
Cuando los franceses rehicieron la ciudad a la europea, las puertas de la muralla fueron cayendo una tras otra. Ô Quan Chưởng estuvo a punto de ser derribada en 1906, y hoy es la única que se conserva casi intacta. Quién intervino para salvarla y qué cuenta esa lápida sobre la vida en la frontera de la ciudad lo desvela la narración bajo el arco.
Dos mercados fundidos sobre un río desaparecido
Chợ Đồng Xuân
Resumen de esta parada
En el extremo norte del barrio, el mercado Đồng Xuân ocupa un paisaje que ya no existe. En 1889, cuando se cegaron los últimos restos del río Tô Lịch y del lago Thái Cực, los franceses suprimieron los dos mercados que había junto a la pagoda Cầu Đông y al templo Bạch Mã y los reunieron aquí. En 1890 empezaron un gran edificio de cinco arcos de entrada y cinco naves de 52 metros de largo y 19 de alto, del que es heredero el mercado actual.
Las heridas llegaron después. Cuando estalló la Resistencia contra Francia, en diciembre de 1946, los vecinos y los combatientes del Vệ quốc quân perforaron las paredes medianeras de casa en casa para recorrer una calle de punta a punta sin pisarla, y en febrero de 1947 el mercado fue escenario de combates encarnizados. Hacia 1990 el edificio se había rehecho con tres naves de tres plantas; la noche del 14 de julio de 1994 un incendio arrasó casi todos sus puestos y no quedó extinguido del todo hasta el 19 de julio, el mayor incendio de un mercado en Hanoi.
Hoy la planta baja vende ropa y electrónica, y el interior funciona sobre todo como mercado mayorista. Qué queda bajo sus naves del río y los mercados que borró la ciudad colonial se revela con la narración ante su fachada.
La calle que vendía oro para el más allá
Hàng Mã
Resumen de esta parada
En Hàng Mã, el nombre de la calle se cumple al pie de la letra. Antaño se vendían aquí objetos votivos de papel para quemarlos en ofrenda a los muertos: billetes y oro «del más allá», figuras de mandarines, casas enteras de papel. Hoy sus escaparates se cuelgan de farolillos, estrellas đèn ông sao, máscaras de papel maché y figuritas tò he, y se desbordan en las semanas previas al Tết Trung Thu, la fiesta del Medio Otoño, y al Año Nuevo lunar.
La calle es también el mejor lugar para entender cómo funcionaba el barrio entero. Los artesanos de las aldeas de oficio que rodeaban la ciudad se agrupaban por gremios para vender a los comerciantes, y cada calle tomó el nombre de su mercancía: «Hàng» más el producto. Sus casas tubo, con la tienda en la fachada y la vivienda detrás, mezclan frentes de tejado de teja con edificios nuevos de varias plantas que delatan la ausencia de muchas casas antiguas.
Cómo una calle dedicada a los muertos acabó llenándose de juguetes para niños lo cuenta la narración en la boca de Hàng Mã.
Un caballo blanco en el origen de la ciudad
Đền Bạch Mã
Resumen de esta parada
En Hàng Buồm se esconde el templo Bạch Mã, el del Caballo Blanco: tres naves paralelas con tejados en caparazón de cangrejo, estelas de piedra, un pozo antiguo al fondo y, dentro, un gran caballo blanco de madera. Es el santuario de Long Đỗ, el viejo dios protector de la ciudadela, y su historia es la de todo el barrio, que nació hace casi mil años a la sombra de Thăng Long.
Según una tradición documentada, cuando Lý Thái Tổ trasladó la capital a Thăng Long en 1010, las murallas que mandaba levantar se derrumbaban una y otra vez. El rey hizo rezar en el santuario de Long Đỗ, y de él salió un caballo blanco; siguiendo las huellas de sus cascos se trazó la muralla, que ya no volvió a caerse. Long Đỗ fue nombrado dios tutelar de la capital. La leyenda tiene incluso un precedente siglos más antiguo, protagonizado por un gobernador Tang y unos talismanes de bronce.
El templo fue también la primera parada de un rito de primavera, el Tiến xuân ngưu: mandarines y vecinos llevaban hasta aquí una estatua de búfalo de barro, entre petardos y algún golpe con ramas de morera, antes de pasearla hasta el palacio real; el rito se ha recuperado en parte. Qué sucedió aquella noche de tormenta con los talismanes del gobernador se revela al escuchar la narración frente al templo.
Plateros de aldea y un patrón para todos
Đình Kim Ngân
Resumen de esta parada
Hàng Bạc, «la de la plata», es una fila continua de joyerías de oro y plata. Su origen está en el siglo XV, cuando, bajo el rey Lê Thánh Tông, el mandarín Lưu Xuân Tín, ministro del Personal, trajo a Thăng Long a los orfebres de la aldea de Châu Khê, en Hải Dương, para fundir lingotes de plata al servicio del comercio de la corte. A comienzos del siglo XIX la dinastía Nguyễn se llevó la fundición real a su nueva capital, Huế, pero la mayoría de los orfebres se quedó; a ellos se sumaron después plateros de Định Công y Đồng Xâm.
Encajado entre los escaparates, en los números 42 y 44, el đình Kim Ngân ofrece una penumbra solemne frente al bullicio de la calle. Esta casa comunal, levantada entre finales del siglo XV y comienzos del XVI, no venera a Lưu Xuân Tín, fundador del oficio para la gente de Châu Khê, sino a Hiên Viên, patrón de los cien oficios: en la calle trabajaban plateros de varias aldeas y hacía falta un patrón común. Aun así, los de Châu Khê siguen acudiendo cada año al aniversario del patrón del oficio, y los días 1 y 15 de cada mes lunar los vecinos vienen a quemar incienso.
Casi toda la joyería se trabaja ya a máquina, pero en el número 83 el artesano Nguyễn Chí Thành, quinta generación de una familia de Định Công asentada en la calle desde hacía 117 años en 2019, aún cincela la plata a mano. Qué otras vidas tuvo la casa comunal, y quiénes llegaron a vivir dentro de su sala de culto, se revela con la narración frente a su puerta.