Corazón de Hanoi
Audioguía Lago Hoan Kiem (Hồ Hoàn Kiếm)
Un pedazo del antiguo río Rojo atrapado en el centro de Hanoi, con nombre de leyenda: el Lago de la Espada Restituida, donde según la tradición una tortuga dorada reclamó al rey Lê Lợi la espada que lo había llevado a la victoria. Y en una sala del templo de su islote, una tortuga gigante muy real.
- 45 min de audio
- Leyenda de la espada devuelta
El lago Hoan Kiem es lo que queda de un tramo del antiguo río Nhị Hà, el río Rojo: 115.511 m² de agua entre las calles Đinh Tiên Hoàng, Hàng Khay y Lê Thái Tổ. Su nombre, Hoàn Kiếm o Hồ Gươm, significa «lago de la espada devuelta» y nace, según la tradición, de un episodio de 1428. Sus orillas reúnen siglos de arquitectura: el templo Ngọc Sơn y la Torre del Pincel, reformados en 1865 por el letrado Nguyễn Văn Siêu; la Torre de la Tortuga, terminada en 1886 con arcos apuntados de influencia francesa y tejado curvo vietnamita; y la torre Hòa Phong, único resto de una pagoda desmontada en 1898.
La tortuga de la leyenda tuvo parientes de carne y hueso. El 2 de junio de 1967 murió en el lago una tortuga gigante de caparazón blando de 200 kg y 1,9 m, y su cuerpo sigue expuesto en el templo Ngọc Sơn. La última, a la que los hanoyenses llamaban «Cụ Rùa», la bisabuela tortuga, apareció muerta en enero de 2016, en vísperas del congreso del Partido Comunista, y muchos leyeron su final como un aviso sobre el relevo en el poder.
Qué ver
- Memorial de Lê Thái Tổ — Estatua de bronce del rey con la espada en la mano, en la orilla oeste
- Puente Thê Húc — 45 metros de madera de lim pintada de rojo hasta el islote de Ngọc Sơn
- Torre del Pincel — Punta de pincel de piedra y la inscripción «escribir en el cielo azul»
- Templo Ngọc Sơn — Una tortuga gigante del lago, de 200 kg, conservada en su sala trasera
- Torre de la Tortuga — 1886, arcos apuntados franceses y tejado vietnamita en mitad del agua
En pleno centro de Hanoi, el Lago Hoan Kiem (Hồ Hoàn Kiếm), el Lago de la Espada Restituida, parece un estanque quieto rodeado de árboles y tráfico. Es mucho más que eso: es el resto de un tramo del antiguo río Nhị Hà, el río Rojo, que quedó atrapado dentro de la ciudad, 115.511 m² de agua delimitados hoy por las calles Đinh Tiên Hoàng, Hàng Khay y Lê Thái Tổ. Los señores Trịnh lo partieron en dos, Tả Vọng y Hữu Vọng, y desde 1884 el protectorado francés rellenó la mitad sur para urbanizar la ciudad. Lo que sobrevivió es el lago actual, y con él la leyenda que le da nombre: según la tradición, a principios de 1428 una tortuga dorada emergió de sus aguas para reclamar al rey Lê Lợi la espada que el Rey Dragón le había prestado para expulsar a los Ming.
La historia del Lago Hoan Kiem está hecha de capas. Según tradiciones documentadas, en 1728 el señor Trịnh Giang mandó excavar en la orilla sur un palacio subterráneo, el Thưởng Trì cung, y entre 1735 y 1739 levantó el palacio Khánh Thụy en la orilla este, que el rey Lê Chiêu Thống mandó incendiar en 1787 para vengarse de los Trịnh caídos; sobre aquel solar arrasado nació después el templo de Ngọc Sơn. Llegaron luego el letrado Nguyễn Văn Siêu, que en 1865 rehízo el islote del templo con su puente rojo y su torre en forma de pincel, y la época colonial, que dejó en mitad del agua una torre híbrida y, durante un tiempo, una réplica de la Estatua de la Libertad.
Quien se pregunte qué ver en el Lago Hoan Kiem encontrará una vuelta a pie de cinco paradas: el memorial del rey de la espada, la Torre del Pincel y el tintero de piedra, el templo Ngọc Sơn con su tortuga gigante embalsamada, la Torre de la Tortuga y la torre Hòa Phong. La arquitectura del Lago Hoan Kiem mezcla pagodas, puertas de letrados y torres franco-vietnamitas, pero el hilo que lo une todo es un animal: de las cuatro tortugas gigantes conocidas del lago, ninguna sigue con vida, y una de ellas, hacia 1962 o 1963, acabó según se cuenta en la cazuela de alguien en el jardín Chí Linh, a pocos pasos de la orilla. La audioguía recorre todo eso orilla a orilla, con un relato documentado y contrastado con fuentes históricas.
Al norte de la orilla empiezan las calles de oficios del Barrio Antiguo de Hanoi, y a unos ochocientos metros la Prisión Hoa Lo conserva la portada de la cárcel colonial.
El rey que tuvo que devolver la espada
Đài Tưởng Niệm Vua Lê Thái Tổ
Resumen de esta parada
En la orilla oeste, bajo un pabellón de doble tejado, una estatua de bronce de 1,2 m representa al rey Lê Thái Tổ, Lê Lợi, con la espada en la mano derecha. Es el punto de partida natural de la vuelta, porque aquí se cuenta el origen del nombre del lago. Según la tradición, a principios de 1428, mientras el rey navegaba con su corte por el entonces lago Tả Vọng, una tortuga dorada, Kim Quy, emergió y le reclamó la espada que el Rey Dragón le había prestado para expulsar a los Ming. Desde entonces el lago se llama Hồ Gươm o Hoàn Kiếm, «lago de la espada devuelta».
La leyenda tiene una precuela. Se cuenta que la hoja la sacó del agua con su red el pescador Lê Thận, amigo de Lê Lợi, y que al limpiarla del óxido aparecieron grabados los caracteres «Thuận Thiên», «Voluntad del Cielo», junto a «Lợi»; Thuận Thiên pasó a ser el nombre de la era del reinado. Frente a este memorial el lago deja de ser un decorado para convertirse en el escenario de un pacto entre un río domado y una espada que volvió al agua, y la narración guarda para ese momento el detalle que cierra el círculo.
Un pincel de piedra que escribe en el cielo
Tháp Bút
Resumen de esta parada
La entrada al templo Ngọc Sơn está pensada como una lección de caligrafía. Sobre una roca de 4 m, el monte Độc Tôn, se alza la Torre del Pincel (Tháp Bút), de cinco cuerpos y de 1865, rematada por una punta de pincel de 90 cm y con tres caracteres grabados, «Tả Thanh Thiên»: «escribir en el cielo azul». Más adelante, sobre la puerta Đài Nghiên, descansa un tintero de piedra verde en forma de melocotón partido, de 97 × 80 cm y 30 cm de alto, sostenido por tres sapos y con una inscripción de 64 caracteres chinos compuesta por Nguyễn Văn Siêu.
Todo forma parte de la reforma que este letrado (1799-1872) emprendió en 1865, aunque algunas fuentes la sitúan en 1864: recreció el islote, lo cercó con un muro de piedra, levantó junto al agua el pabellón Trấn Ba, «contra las olas», y tendió desde la orilla este el puente Thê Húc. Pasada la puerta exterior, dos muros muestran un dragón y un tigre, símbolos de las listas de honor donde se escribían los nombres de quienes aprobaban los exámenes imperiales. Estaban ahí para que los aspirantes se aplicaran aún más en el estudio, y la audioguía desvela qué significaba cruzar ante ellos.
La tortuga de la leyenda era real
Đền Ngọc Sơn
Resumen de esta parada
El puente Thê Húc, «donde se posa la luz de la mañana», mide hoy 45 m de largo y 2,6 m de ancho, con 15 vanos de 3 m en madera de lim pintada de rojo. El original se vino abajo durante la guerra contra Francia y el actual lo construyó Trương Văn Đa. Al otro lado espera el templo Ngọc Sơn, en el islote de Jade, dedicado a Văn Xương y a Trần Hưng Đạo, con su patio de incienso y su pabellón junto al agua.
En una sala trasera aguarda el contraste más fuerte del recorrido: el cuerpo conservado de una tortuga gigante de caparazón blando del lago, de 200 kg y 1,9 m, que murió el 2 de junio de 1967 herida a golpes de palanca por el pescador encargado de capturarla. La última tortuga del lago, «Cụ Rùa», fue capturada con redes el 3 de abril de 2011 para curarle las heridas y apareció muerta en enero de 2016; las fuentes dudan entre el 19 y el 26 de ese mes. Incluso su especie se discute: la mayoría de los herpetólogos la consideran Rafetus swinhoei, mientras algunos biólogos vietnamitas defienden una especie propia, Rafetus leloii.
Ver asomar a la tortuga, que salía muy rara vez a la superficie, se tenía por señal de buena fortuna. Por eso, según la creencia popular, su muerte cayó como un mal presagio, en vísperas del congreso quinquenal del Partido Comunista que debía renovar la cúpula del país. La narración cuenta cómo una capital entera leyó en ese animal un mensaje sobre el poder.
La torre del colaborador y su Estatua de la Libertad
Tháp Rùa
Resumen de esta parada
Desde la orilla este se contempla la imagen-símbolo de Hanoi: la Torre de la Tortuga (Tháp Rùa), en el islote del sur del lago, que solo se ve desde tierra. Se construyó entre mediados de 1884 y abril de 1886 sobre el montículo Gò Rùa: ladrillo en cuatro cuerpos decrecientes, arcos apuntados de influencia francesa en los dos pisos bajos, tejado curvo vietnamita, 8,8 m de altura desde el suelo del islote y la inscripción «Quy Sơn Tháp» sobre la ventana redonda del tercer piso.
La levantó Nguyễn Hữu Kim, intermediario entre franceses y vietnamitas tras la toma de la ciudadela de Hanoi en 1883, enriquecido y apodado Bá hộ Kim; por eso al principio se la llamó «Torre de Bá hộ Kim». Una tradición sin pruebas convincentes, que sus descendientes discuten, sostiene que enterró allí en secreto a sus padres. En 1890 los franceses colocaron en lo alto una réplica en miniatura de la Estatua de la Libertad, que los hanoyenses apodaron con sorna «tượng Đầm Xòe», la dama de falda acampanada; cuándo se retiró es otro asunto discutido.
Este mismo montículo se disputa además, junto con otros dos puntos del lago, haber sido la plataforma desde la que pescaba el rey Lê Thánh Tông en el siglo XV, según una historia que las fuentes no terminan de cerrar. La audioguía explica por qué la torre más fotografiada de la ciudad esconde un relato tan incómodo.
La última torre de una pagoda borrada
Tháp Hòa Phong
Resumen de esta parada
En la orilla este se levanta la torre Hòa Phong, de ladrillo y tres pisos, con cuatro puertas que llevan los nombres Báo Đức, Báo Ân, Hòa Phong y Báo Thiên. Es el único resto de la pagoda Báo Ân, desmontada en 1898: una pagoda entera reducida a una sola torre en pie.
No es la única ausencia. Al sur y sureste del lago, las calles y manzanas de la época francesa ocupan el antiguo lago Hữu Vọng, llamado Thủy Quân en tiempos de Tự Đức, donde se pasaba revista a la flota de guerra y que el protectorado francés empezó a rellenar en 1884. Frente a esa pérdida, la orilla recupera cada semana su vida: los viernes, sábados y domingos por la noche, Đinh Tiên Hoàng, Lê Thái Tổ, Hàng Khay, Tràng Tiền y las demás calles del lago se cierran al tráfico y forman una zona peatonal que hacia 2018 reunía de 15.000 a 20.000 personas por noche, con danza del dragón, música tradicional y caligrafía. La narración cierra aquí la vuelta y ata todos los hilos del lago.