Idioma

Ciudades

Kuanzhai Xiangzi

Foto: JianEn Yu, CC BY 2.0

Barrio histórico de época Qing

Audioguía Kuanzhai Xiangzi

Chengdu · 4 paradas · 60 min

Los Callejones Ancho y Estrecho son lo último que queda en pie de la ciudad manchú que la guarnición imperial levantó en Chengdu en 1718. Sobrevivieron por humildes y en 2008 renacieron, casa a casa, como escaparate de la vida lenta de la ciudad.

  • 60 min de audio
  • Hutongs manchúes de época Qing

En 1718, tras la campaña contra los dzúngaros en el Tíbet, más de mil soldados se quedaron para siempre en Chengdu, y el gobernador general de Sichuan, Nian Gengyao, dirigió la construcción de una ciudad dentro de la ciudad: la ciudad manchú o Mancheng, amurallada, cerrada a los han y con 33 hutongs de soldados dispuestos en espina a lo largo de la calle Changshun. Kuanzhai Xiangzi, los Callejones Ancho y Estrecho, junto con el Callejón del Pozo, son las únicas calles de época Qing que quedan en Chengdu: hutongs de soldados del norte con casas de patio de Sichuan, portones de madera y ladrillo gris, tejas pequeñas y patios de luces.

En marzo de 2004, cuando ya se hablaba de reformar el barrio, la escritora taiwanesa Long Yingtai tomó té en el Callejón Ancho con Song Zhongwen, un viejo vecino que escribía poesía, y después le escribió deseando que los dos callejones conservaran su sabor original, que no los derribaran y que él siguiera recitando versos y bebiendo té. En un documental de la CCTV de 2006, Song resumió que lo que había que conservar era «una vida poética». Dos años después los callejones reabrieron desmontados y rehechos casa por casa, y de 944 hogares solo 110 se habían quedado.

Qué ver

  • Ciudad manchú de 1718 — Las únicas calles de época Qing que quedan en Chengdu, patas del «ciempiés» de la calle Changshun
  • Callejón Ancho — Más de 20 patios bien conservados tras portones de madera y ladrillo gris
  • Piedra de atar caballos — A unos 1,2 m del suelo en el n.º 32 del Callejón Estrecho, huella de los jinetes manchúes y mongoles
  • Muro «Ladrillo» — 400 m de ladrillos de distintas épocas en el Callejón del Pozo
  • 45 patios rehechos — Desmontados y vueltos a levantar en su mismo solar antes de la reapertura de 2008

Chengdu tuvo una vez una ciudad dentro de la ciudad. La levantaron en 1718 los abanderados que se quedaron tras la campaña del reinado de Kangxi contra los dzúngaros en el Tíbet: la ciudad manchú, menos de 1 km² amurallado con cinco puertas, ocho calles oficiales y 33 hutongs, cerrada a los han y habitada por más de 20.000 abanderados y familiares. De aquella guarnición no queda en pie ni un tramo de muralla ni una sola puerta. Quedan Kuanzhai Xiangzi (宽窄巷子), los Callejones Ancho y Estrecho, y su vecino el Callejón del Pozo: tres calles paralelas que son las únicas de época Qing que conserva Chengdu.

La historia de Kuanzhai Xiangzi es la de una casta militar venida a menos y la de un barrio salvado por su modestia: eran calles secundarias habitadas sobre todo por gente común, y por esa condición humilde no sufrieron grandes derribos y conservaron su aspecto de calle del viejo Chengdu hasta después de la Reforma y Apertura iniciada en 1978. Su arquitectura, de portones de madera y ladrillo gris, patios de una planta con patio de luces y alguna portada de aire occidental, es también la de una reforma discutida: el proyecto se aprobó en 2003 y los callejones reabrieron el 14 de junio de 2008, con cada casa desmontada y vuelta a levantar. Qué ver en Kuanzhai Xiangzi se ordena en cuatro paradas, de la calle Changshun al muro del Callejón del Pozo, y la pregunta de qué es antiguo y qué es memoria reconstruida cobra sentido de verdad al recorrerlas con la audioguía.

La misma ciudad manchú abrió en 1911 el Parque del Pueblo, a menos de un kilómetro de los callejones. Hacia el oeste, a un paseo de algo más de un kilómetro, espera el templo taoísta del Palacio de la Cabra Verde.

Changshun, el lomo de un ciempiés sin murallas

Kuanzhai Xiangzi (宽窄巷子)

Resumen de esta parada

La entrada natural al barrio está en la calle Changshun, la avenida norte-sur que corre por el extremo este de los callejones. Hoy es una calle más del centro de Chengdu, pero fue el eje de la ciudad manchú, y el cronista Fu Chongju, en su «Chengdu Tonglan» (Panorama de Chengdu), le dio una imagen que todavía sirve para orientarse: la ciudad era un ciempiés. La residencia del general era la cabeza, la gran calle hasta la puerta norte el cuerpo y los hutongs alineados a izquierda y derecha las patas. Los Callejones Ancho, Estrecho y del Pozo son tres de esas patas, en el ala derecha, al suroeste de Changshun.

La ciudad se levantó sobre el solar de la antigua Shaocheng, la «ciudad pequeña», bajo la dirección de Nian Gengyao, gobernador general de Sichuan, en el año 57 del reinado de Kangxi. Sus murallas, de alrededor de un zhang y cuatro chi de altura en las medidas chinas tradicionales, se derribaron por tramos a comienzos de la República de China, en la década de 1910, y los hutongs pasaron a llamarse calles o callejones. Del ciempiés solo queda el dibujo, y en la boca del Callejón Ancho la narración enseña a leerlo sobre el terreno.

Portones de una guarnición venida a menos

Kuan Xiangzi (宽巷子)

Resumen de esta parada

El Callejón Ancho, Kuan Xiangzi (宽巷子), es una sucesión de portones de madera y ladrillo gris tras los que se abren casas con patio de estilo Qing y de inicios de la República: más de 20 patios bien conservados, la mayor concentración del barrio. Bajo los Qing no se llamaba así. Era el Xingren Hutong, igual que el Estrecho era el Taiping Hutong; los nombres actuales sustituyeron a los de estilo norteño después de la Revolución de 1911. Una etimología popular asocia lo ancho a los altos cargos y lo estrecho al pueblo llano, pero los registros solo recogen el cambio de nombre, y la crónica sitúa a gente común en ambos callejones.

Esa gente común es la clave de la calle. Al fondo del Callejón Ancho, en una casa baja, vivía la familia Wu, tercera generación de abanderados de la vieja ciudad manchú: Wu Lisheng descendía del clan manchú Wuzhebule, de la Bandera Roja Orlada, y su abuelo había sido funcionario. Tras 1911 la familia se hundió en la pobreza, y cuando el padre murió en 1963 fueron los vecinos del callejón quienes reunieron el dinero para enterrarlo.

En el n.º 11, Kai Lu (恺庐) conserva un portón en arco de aire occidental con una placa en caracteres de sello. La prensa de Sichuan lo presenta como la antigua residencia de Chen Xihe, director de la radio de Sichuan occidental y subordinado de Liu Wenhui, y lo vincula con el telegrama de adhesión de 1949, mientras otra crónica recoge esas historias como leyendas de veracidad dudosa. Ante estos portones, la audioguía explica por qué fue precisamente la modestia lo que salvó la calle.

Una piedra de jinetes y un bar de poetas

Zhai Xiangzi (窄巷子)

Resumen de esta parada

El Callejón Estrecho, Zhai Xiangzi (窄巷子), es el más mezclado de los tres: casas Qing conviven con edificios de estilo occidental. La muestra más clara está en el n.º 1, con un portón de cuatro pilares y tres frontones adornado con molduras de hojas enroscadas y un muro de entrada en el que se combinan ladrillos rojos, negros y grises de distintas épocas. En el n.º 27, una casita de aire occidental guarda la historia más triste del callejón: cuenta la leyenda que en los años treinta la compró un militar del Kuomintang apellidado Wang, que poco después fue llamado al frente de la guerra contra Japón y nunca volvió, y que su mujer, tras esperarlo en la casa, acabó vendiéndola para regresar a su tierra.

En el n.º 32, embutida en el muro antiguo de la entrada a unos 1,2 m del suelo, asoma una piedra para atar caballos, huella de la guarnición de jinetes manchúes y mongoles. En ese mismo número estuvo el bar Baiye («Noche Blanca»), que regentaba la poeta Zhai Yongming: allí se reunía con sus amigos para recitar, conversar y debatir, y el local acogía proyecciones de cine, exposiciones de pintura y pequeños conciertos hasta convertirse en lugar de encuentro de poetas y jóvenes artistas. Dos épocas de Chengdu caben en un solo portal, y la narración las cruza allí mismo.

Un muro nuevo hecho de ladrillos viejos

Jing Xiangzi (井巷子)

Resumen de esta parada

El Callejón del Pozo, Jing Xiangzi (井巷子), debe su nombre a un pozo excavado durante el reinado de Kangxi; en época Qing se llamó Ruyi Hutong o Mingde Hutong. Hoy lo define otra cosa: un muro de 400 m orientado de este a oeste, titulado «Ladrillo» (砖) y construido en 2008 con ladrillos de distintas épocas que reproducen fragmentos de plataformas, murallas, paredes, caminos, estelas y puertas, con relieves de escenas del viejo Chengdu. Es un muro nuevo hecho de materiales viejos, y esa paradoja resume el barrio entero.

Cada casa del recorrido fue desmontada y vuelta a levantar en su mismo solar y con su aspecto original. El proyecto se aprobó en 2003, aunque las fuentes sitúan el arranque de las grandes obras entre 2005 y 2007, y con una inversión cercana a 600 millones de yuanes dio como resultado 45 patios cuadrangulares de estilo fin de los Qing e inicio de la República, casi todos de una planta con patio de luces (tianjing) y de 173 a más de 1.000 m². De 944 hogares solo 110 se quedaron, entre ellos comerciantes, funcionarios, profesores, artistas y descendientes de manchúes. Desde entonces cada callejón tiene un papel asignado: el Ancho es la «vida ociosa» de teterías, casas de huéspedes y cocina tradicional; el Estrecho, la «vida lenta» del comercio de marca y los cafés; y el del Pozo, la «vida nueva» de bares y ocio joven. El discurso oficial habla de restaurar lo viejo como era; parte de la crítica académica ve en Kuanzhai un caso de sobre-mercantilización que compromete la integridad del sitio.

La reapertura, el 14 de junio de 2008, llegó apenas un mes después del terremoto de Wenchuan. El grupo municipal de cultura y turismo decidió abrir entonces para decir al mundo que «Chengdu sigue siendo bella», y el alcalde Ge Honglin explicó que se había elegido un lugar tan querido por los vecinos para despertar el apego a la ciudad. Cómo transcurrió aquella ceremonia en el Callejón Ancho, bajo un cielo poco dispuesto a la fiesta, lo cuenta la narración frente al muro.

Más lugares en Chengdu, China

Volver a Audioguía Chengdu

Descarga la audioguía de Chengdu gratis

La audioguía de Chengdu está dentro de la app de EarGuide, gratuita y lista para usar sin conexión. Llévala en el bolsillo y recorre la ciudad a tu ritmo.

Próximamente

Descarga la app de EarGuide Escúchala en la app

Lleva tu guía personal en el bolsillo. Disponible gratis para iOS y Android. Descarga la app gratis: audio sin conexión y guiado por GPS.