Memoria del ferrocarril de la Muerte
Audioguía Museo de Guerra JEATH (Wat Chai Chumphon)
Una cabaña de bambú y paja levantada en 1977 por un abad budista guarda la memoria más antigua de los prisioneros del ferrocarril de la Muerte en Kanchanaburi. Lo hizo un templo, no un Estado.
- 40 min de audio
- Memoria de guerra
El museo ocupa el recinto de Wat Chai Chumphon, conocido popularmente como Wat Tai, el templo del sur. El abad principal, el venerable Phra Theppanyasuthee, lo construyó en 1977 como réplica de una cabaña de los campos de prisioneros, con literas de bambú elevadas y apretadas. En sus paredes cuelgan fotografías, ilustraciones, cartas y dibujos originales de quienes sufrieron la construcción del ferrocarril.
El nombre JEATH reúne las iniciales de Japón, Inglaterra, Australia o América, Tailandia y Holanda, las naciones enfrentadas en aquella obra. Fundado en 1977, es el más antiguo de los museos del ferrocarril de la Muerte en Kanchanaburi y durante años fue el único lugar de la ciudad que recordaba a los prisioneros. La visita continúa por el templo, con un santuario hecho con un barco de la Segunda Guerra Mundial, un viejo chedi y un ubosot con murales.
Qué ver
- Cabaña de bambú y paja — réplica de un barracón con literas elevadas
- Pinturas de antiguos prisioneros (1942-1943) con úlceras y barracones infestados de gusanos
- Bomba aliada sin explotar lanzada contra el puente sobre el río Kwai
- Santuario hecho con un barco de la Segunda Guerra Mundial dragado del río
- Viejo chedi, monumento registrado en 1935, y ubosot de hacia 1827 con murales
El Museo de Guerra JEATH, en tailandés el Museo de Guerra de Wat Tai, es el primer museo de Kanchanaburi dedicado a los prisioneros del ferrocarril de la Muerte. Lo levantó en 1977 el abad de Wat Chai Chumphon dentro del recinto de su propio templo, y de ahí su aire humilde: bambú, hojas de palma y un pasillo central entre literas. Se encuentra junto a la confluencia de los ríos Khwae Yai y Khwae Noi, a unos 4,5 km al sur del puente sobre el río Kwai.
Quien busca qué ver en el Museo de Guerra JEATH encuentra una visita corta y densa: la historia de JEATH y de su fundación, la réplica del barracón, las pinturas de los prisioneros, una bomba aliada, el santuario del barco y el templo que lo rodea, fundado en 1785 según la Oficina Nacional del Budismo. La experiencia completa se disfruta recorriéndolo con la audioguía en el propio recinto. Por su tema se combina con el Puente sobre el río Kwai, cuya construcción vivieron los prisioneros que el museo recuerda, y con otro templo marcado por la guerra, Wat Tham Khao Pun. En el casco antiguo junto al río, la Calle Pak Phraek completa la zona.
Cinco letras en el cartel JEATH
JEATH War Museum
Resumen de esta parada
El rótulo de la entrada muestra el nombre del museo y su acrónimo: Japón, Inglaterra, Australia o América, Tailandia y Holanda, las naciones enfrentadas en la construcción del ferrocarril. La sigla se lee como un acertijo, porque deja a la vista quién aparece en esas cinco letras y quién no.
Algunos análisis señalan que el acrónimo nombra a cinco naciones pero omite a la mayoría de las víctimas, los trabajadores forzados asiáticos. Es un debate que acompaña al nombre desde el primer vistazo.
Detrás del cartel se encuentra la historia de por qué fue un abad, el venerable Phra Theppanyasuthee, y no un gobierno quien levantó aquí en 1977 la primera memoria de los prisioneros. También conviene no confundirlo con el Kanchanaburi World War II Museum, junto al puente, que usa igualmente el rótulo JEATH pero no guarda relación con este. La explicación completa se reserva para la narración en el lugar.
Literas de bambú a la altura de la cadera
Cabaña de bambú y paja (attap)
Resumen de esta parada
La cabaña reproduce un barracón de paja de los prisioneros: una larga nave de bambú con techo de hojas y literas elevadas a ambos lados de un pasillo central. Convierte una estadística en espacio físico, con penumbra, caña seca y poco sitio para moverse.
En las paredes cuelgan fotografías e ilustraciones de la vida en los campos. En esta sección, la que recrea los alojamientos de los prisioneros aliados y la construcción del ferrocarril, no se permite a los turistas hacer fotos.
Úlceras pintadas y una bomba que no estalló
Pinturas de los prisioneros y bomba aliada
Resumen de esta parada
Las paredes se cubren de fotos ampliadas, dibujos, pinturas y recortes de prensa, en inglés y algunos en neerlandés. Las pinturas de antiguos prisioneros del ferrocarril de la Muerte, de 1942-1943, muestran con detalle úlceras tropicales y barracones infestados de gusanos; algunas escenas resultan muy crudas.
Entre las reliquias se expone una gran carcasa de bomba aliada sin explotar, lanzada para destruir el puente sobre el río Kwai, junto a cartas y dibujos originales. Su origen exacto admite matices: otra descripción la considera solo supuestamente del tipo usado por Estados Unidos en esos bombardeos, sin certeza de que procediera del puente.
Entre los recortes figuran noticias de antiguos prisioneros que, décadas después, regresaron a Kanchanaburi para ver de nuevo el puente y este museo. Según la tradición documentada, no todos ven con buenos ojos el turismo crecido a su alrededor. Ese episodio se completa con la audioguía.
Un barco de la guerra sacado del río
Santuario del barco de la guerra
Resumen de esta parada
Junto al museo, el recinto de Wat Chai Chumphon alberga un santuario construido con un barco de la Segunda Guerra Mundial dragado del río. La guerra vuelve desde el agua, con un casco reconvertido en lugar de culto.
El lugar se halla a orillas del río ancho, cerca de la confluencia del Khwae Yai y el Khwae Noi y lejos del puente famoso, en un rincón mucho más callado que el circuito habitual.
El chedi donde se reunían las tropas
Wat Chai Chumphon Chana Songkhram
Resumen de esta parada
El templo se conoce como Wat Tai, el templo del sur, porque quedaba al sur de la muralla de la ciudad; la memoria de los ancianos atribuye su construcción a Phraya Ta Daeng. Su nombre completo, Wat Chai Chumphon Chana Songkhram, se fundó en 1785 según la Oficina Nacional del Budismo, aunque el directorio turístico del Ministerio de Turismo no ve historia cierta y lo cree de época de Ayutthaya. Recibió la concesión real de terreno consagrado en 1941.
Según la tradición, el nombre Chai Chumphon recuerda que el ejército tailandés reunía a sus soldados junto al viejo chedi para un rito a los espíritus guardianes antes de salir a combatir, y que levantó el chedi como signo de victoria. El chedi está registrado como monumento histórico desde 1935.
Junto a él se alza el ubosot antiguo, de hacia 1827, con murales de Rahu tragándose la luna y, en un muro lateral, Khun Phaen asando a Kuman Thong, escena del poema Khun Chang Khun Phaen. Según la tradición documentada, tras matar a su esposa el héroe extrae de su vientre al hijo aún vivo y lo seca sobre una hoguera; el niño se convierte en el «niño de oro», espíritu que lo acompaña y protege. Un relato sombrío, pintado en un templo, que cierra el círculo entre guerra, muerte y protección.