Patrimonio UNESCO
Audioguía Bayon (Prasat Bayon)
Un templo budista en el centro exacto de Angkor Thom, coronado por torres de rostros gigantes y sonrientes. Sus muros guardan en relieve la guerra contra los chams y la vida diaria de los jemeres.
- 75 min de audio
- Templo budista angkoriano
El Bayon se construyó a finales del siglo XII o inicios del XIII como templo estatal del rey Jayavarman VII, en el corazón de su capital, Angkor Thom. Es el último templo estatal levantado en Angkor y el único dedicado principalmente a divinidades budistas, en ruptura con los templos-montaña hinduistas anteriores. Su nombre original era Jayagiri, «Montaña de la Victoria»; «Bayon» se lo dio el explorador francés Étienne Aymonier en 1880.
El templo conserva 37 de las 49 torres de rostros que llegó a tener, con unas 200 caras gigantes sonrientes cuya identidad sigue discutida: retratos del rey, el bodhisattva Avalokiteshvara o una fusión de ambos. En los muros, un kilómetro de relieves sin inscripciones mezcla una batalla naval contra los chams con mercados, cocinas al aire libre y una pelea de gallos.
Qué ver
- Torres de rostros — 37 conservadas, unas 200 caras sonrientes
- Relieve de la batalla naval entre jemeres y chams en el Tonlé Sap
- El junco chino y la pelea de gallos en la galería sur
- Relieves hindúes de la galería interior y la leyenda del Rey Leproso
- Torre central de 43 metros y el Buda roto recuperado de un pozo
La historia de Bayon arranca a finales del siglo XII o inicios del XIII, cuando Jayavarman VII lo levanta como templo estatal en el centro de Angkor Thom. Las avenidas que parten de las puertas de los cuatro puntos cardinales conducen directamente a él, de modo que toda la ciudad amurallada apunta a este lugar. Entre sus muros conviven una gran guerra contra los chams, escenas de mercado, mitología hindú añadida un siglo después y un bosque de torres con rostros. Más de ochocientos años de cambios de fe, restauraciones y debates sobre quién es el dueño de esas sonrisas se recorren mejor con la audioguía, parada a parada. Entre los grandes templos de Angkor, Angkor Wat comparte con él la escala del conjunto y Ta Prohm pertenece, como el Bayon, a la obra de Jayavarman VII.
La terraza en el centro exacto de Angkor Thom
Bayon
Resumen de esta parada
La visita comienza en la terraza este, la plataforma de acceso que se añadió después del plan original y por la que se entra a un templo orientado al este. Desde ella se percibe la posición del Bayon: el punto al que convergen las avenidas de las cuatro puertas de la capital de Jayavarman VII.
Aquí se plantea también lo que lo distingue. Es el último templo estatal construido en Angkor y el único erigido sobre todo para el culto a divinidades budistas. Su nombre original era Jayagiri, «Montaña de la Victoria», y el actual procede de Étienne Aymonier, que lo bautizó así en 1880.
Una leyenda puesta por escrito en jemer medio presenta el templo como reflejo terrenal de Vejayant, el palacio celeste del dios Indra, una explicación que se ha propuesto también para el nombre. La audioguía reserva para este punto el detalle que cambia la forma de mirar el conjunto.
Guerra en el lago, mercado debajo
Relieve de la batalla naval
Resumen de esta parada
En el tramo oriental de la galería sur exterior, el muro muestra una batalla naval entre jemeres y chams en el lago Tonlé Sap. Los barcos de guerra ocupan la banda superior del relieve.
Debajo transcurre otra historia: un mercado, cocina al aire libre, cazadores y mujeres que cuidan de niños y de un enfermo. El mismo muro reúne así la gran contienda y la vida corriente de quienes seguían cocinando y comprando mientras tanto.
Los relieves de la galería exterior no llevan inscripciones, de modo que la identificación de los episodios representados, incluida la fecha concreta de esta batalla, sigue siendo incierta. Esa incertidumbre forma parte de lo que la audioguía explica en el lugar.
El junco chino y la pelea de gallos
Relieve del junco chino
Resumen de esta parada
Pasada la puerta del patio, la galería sur muestra una escena de barcas y pescadores con un junco chino. Debajo aparece una pelea de gallos, una apuesta que remite a la vida cotidiana de cualquier aldea camboyana.
En la galería este marcha un ejército jemer en el que figuran soldados chinos. Estas imágenes dibujan un mundo abierto, con comerciantes y combatientes llegados de China que compartían la piedra con la corte y el pueblo llano.
Dioses hindúes sobre un templo budista
Relieves de la galería interior
Resumen de esta parada
La galería interior pertenece a otra época. Bajo Jayavarman VIII (1243-1295) el templo se convirtió al hinduismo: se demolieron las 16 capillas del patio de la galería exterior y los muros interiores se cubrieron de relieves de mitología hindú con Shiva, Vishnu y Brahma. Entre estos paneles, más pequeños que los de la galería exterior, se encuentra el Batido del Mar de Leche al norte de la puerta oeste.
El Bayon se concibió primero como una estructura de un solo nivel, como Ta Prohm y Banteay Kdei, y la terraza superior se añadió poco después tras un cambio de proyecto. Por eso queda apenas espacio entre ella y la galería interior, una compresión que sigue visible.
En otros paneles, un rey lucha a manos desnudas contra una serpiente gigante y, en escenas posteriores, aparece enfermo en el lecho. Estas imágenes se relacionan con la leyenda camboyana del Rey Leproso, un soberano que habría contraído la lepra por el veneno de la serpiente con la que combatió.
Doscientas sonrisas sin dueño seguro
Torres de rostros del Bayon
Resumen de esta parada
En la terraza superior se alzan las torres de rostros. El templo llegó a tener 49 y hoy conserva 37; cada una lleva dos, tres o, sobre todo, cuatro caras gigantes sonrientes, unas 200 en total, una cifra imposible de cerrar porque muchas están solo parcialmente conservadas.
La identidad de los rostros sigue abierta. Se leen como retratos de Jayavarman VII, como el bodhisattva Avalokiteshvara (Lokesvara) o como una fusión de ambos, y parte de la población local los asocia con las cuatro caras de Brahma y llama al templo Prohm Bayon. El recuento de torres también varía según las fuentes. Según la tradición jemer, sumadas las 49 torres del templo y las 5 de las puertas de Angkor Thom, las 54 cimas representarían las 54 provincias y ciudades del reino de la época.
La torre central, de planta originalmente cruciforme y rellenada después hasta quedar circular, se eleva 43 metros sobre el suelo. En torno a este templo transcurre «La terraza del Rey Leproso», la última obra teatral de Yukio Mishima, escrita antes de su muerte en 1970, en la que el edificio crece mientras la lepra avanza sobre el cuerpo de Jayavarman VII.
El Buda roto que volvió de un pozo
Torre central del Bayon
Resumen de esta parada
El recorrido se cierra frente a la torre central, por el lado este, ante una ausencia. La imagen principal del santuario era un Buda sentado en meditación de 3,6 metros, protegido por la capucha del rey serpiente Mucalinda. Durante el reinado de Jayavarman VIII fue retirado y hecho pedazos, y en 1933 sus fragmentos se recuperaron del fondo de un pozo, aunque algunas fuentes sitúan el hallazgo en el interior del santuario central y no hay prueba concluyente del origen de la estatua ni del motivo de su destrucción.
En 1935, con el Buda ya recompuesto, el rey Sisowath Monivong lo hizo reconsagrar en una terraza budista a unos 500 metros del Bayon, hoy la pagoda Preah Vihear Pram Pi Lveng, que sigue recibiendo peregrinos.
El templo continúa siendo reparado. Entre principios de 2023 y enero de 2024 se restauró la plataforma suroeste de la tercera terraza, dañada porque las raíces de los árboles habían desplazado las piedras y abierto paso al agua, y se recolocó una balaustrada de naga de 12 metros.