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Parque Beihai

Foto: Autor desconocido

Jardín imperial

Audioguía Parque Beihai (Beihai Gongyuan)

Pekín · 5 paradas · 75 min

Un lago y una isla levantada con rocas traídas de otra capital: sobre ella trazó Kublai Kan su nueva ciudad, la Dagoba Blanca la corona desde 1651 y, desde 1925, cualquiera puede remar por donde remaban los emperadores.

  • 75 min de audio
  • Lago, isla y estupa

El Parque Beihai es el jardín imperial más antiguo de Pekín. Desde 1179, bajo la dinastía Jin, se apilaron rocas sobre el antiguo islote Yaoyu hasta formar una colina artificial, la isla Qionghua, «Flor de Jade»; hacia 1267 Kublai Kan la tomó como centro para trazar Dadu, núcleo de la actual Pekín. En 1651 una estupa de estilo tibetano, la Dagoba Blanca, ocupó en la cima el solar de un salón derrumbado, y las dinastías Ming y Qing sumaron pabellones sobre el agua, un muro de ladrillo vidriado con dragones y un pabellón forrado de piedras con caligrafía.

El contraste está en el destino de sus piezas. Una jarra de jade de unos 3.500 kg que sirvió vino en los banquetes de Kublai Kan acabó de tinaja de encurtidos en un templo taoísta; las rocas porosas de la isla, traídas desde la actual Kaifeng, valían según la tradición como pago de impuestos para quien las acarreaba; y el lago donde la corte Qing organizaba competiciones sobre hielo abrió al público el 1 de agosto de 1925 por una entrada de un jiao.

Qué ver

  • Ciudad Redonda — La jarra de jade de Kublai Kan, de unos 3.500 kg, que acabó de tinaja de encurtidos
  • Dagoba Blanca — Estupa tibetana de 1651 en la cima de la isla Qionghua, reconstruida tras dos terremotos
  • Pabellón Yuegulou — 495 piedras grabadas con obras de 134 calígrafos chinos
  • Pabellones de los Cinco Dragones — Cinco pabellones Ming de 1602 unidos por pasarelas sobre el lago
  • Muro de los Nueve Dragones — Ladrillo vidriado de siete colores con nueve dragones en cada cara

En pleno Pekín, un lago que ocupa más de la mitad del recinto rodea una isla coronada por una estupa blanca: es el Parque Beihai (北海公园, Beihai Gongyuan), el jardín imperial más antiguo de Pekín. Hoy es un parque público con barcas de alquiler en verano y patinaje en invierno, pero durante siglos fue el jardín de recreo de los emperadores y, antes aún, el punto desde el que se trazó la ciudad.

La historia del Parque Beihai empieza con la dinastía Jin. Desde 1179 (la prensa de Pekín adelanta el inicio de las obras a 1166) se amontonaron rocas sobre el antiguo islote Yaoyu para alzar una colina artificial, la isla Qionghua, coronada por el salón Guanghan; el lago pasó a llamarse Xihua y la residencia, palacio Daning. Hacia 1267 Kublai Kan tomó la isla como centro para trazar su nueva capital, Dadu, núcleo de la actual Pekín. En 1602 los Ming levantaron en la orilla norte los Pabellones de los Cinco Dragones, en 1651 la Dagoba Blanca ocupó la cima y en 1770 se construyó el pabellón Wanfolou, que guardaba diez mil budas Amitayus de oro: las tropas de la Alianza de las Ocho Naciones se los llevaron todos en 1900 y el edificio fue derribado después.

El lago también tuvo vida en invierno. En época Qing, tras el solsticio, la corte escogía entre los Ocho Estandartes y la guardia imperial a más de mil patinadores, hasta 1.600 según la norma, que en torno a la fiesta de Laba competían sobre el hielo del lago Taiye; desde el salón Yilantang de Beihai lo contemplaron Qianlong y, más tarde, Cixi. El 1 de agosto de 1925 el antiguo jardín imperial abrió al público (algún texto habla de 1922). Para saber qué ver en el Parque Beihai y leer su arquitectura, de la Ciudad Redonda a la orilla norte, la audioguía lo recorre en cinco paradas y 75 minutos de narración, siguiendo el hilo de un jardín que fue compás de una capital y almacén de piedras y objetos arrancados a otras épocas.

Al este, desde la cumbre del Parque Jingshan se ve la Dagoba Blanca sobre el lago, y al noroeste de la ciudad el Palacio de Verano, el último gran jardín imperial de Pekín, repitió la idea de un lago excavado cuya tierra levanta una colina.

La jarra de Kublai que acabó de tinaja

Round City (团城)

Resumen de esta parada

Junto a la puerta sur, la Ciudad Redonda (Tuancheng) es un recinto amurallado circular que ocupa el antiguo islote Yuandi, con el salón Chengguang en el centro. Bajo un pabellón de piedra descansa la jarra de jade Dushan Dayuhai, tallada en una sola pieza de jade oscuro: 0,7 metros de alto y unos 3.500 kilos de peso. En 1265 Kublai Kan la hizo subir a la cima de la isla Qionghua, al salón Guanghan, y la usaba como recipiente de vino en los banquetes con sus ministros.

Su biografía no acaba ahí. Tras perderse, unos monjes taoístas del templo Zhenwu, junto a la puerta Xihua, la usaron como tinaja de encurtidos, hasta que el emperador Qianlong la compró a alto precio, la instaló en este pabellón de piedra, con dos poemas suyos grabados. Desde la Ciudad Redonda se ve enfrente la isla Qionghua, la misma que hacia 1267 sirvió a Kublai Kan de centro para trazar Dadu.

El recinto guarda además una leyenda vegetal. Cuenta la tradición popular que un verano Qianlong, sofocado por el calor del salón Chengguang, comió bajo un viejo pino al este del edificio; llegó una brisa y el emperador, a imitación del Primer Emperador Qin, nombró al árbol «Marqués de la Sombra». A los pinos de corteza blanca de al lado, de más de 30 metros, los llamó «Generales de la Túnica Blanca», en recuerdo del general Xue Rengui. La tradición atribuye su plantación a la época Jin y al Marqués se le calculan unos 800 años. Ante la jarra, la audioguía sigue el rastro de cómo un objeto de banquete imperial terminó en la despensa de un templo.

Una estupa sobre un salón caído

White Dagoba (北海白塔)

Resumen de esta parada

El puente Yong’an une la orilla sur con la isla, y tras él la escalinata de salones del templo Yong’an asciende hacia la Dagoba Blanca, visible desde todo el lago y desde Jingshan. En la cima estuvo antes el salón Guanghan de los Jin, que se derrumbó en 1579 y nunca se reconstruyó. En 1651, octavo año del emperador Shunzhi, se levantó sobre su solar esta estupa de estilo tibetano, de 35,9 metros según las fuentes chinas y oficiales (otras dan 40), y los palacios del sur de la isla se convirtieron en templo. Sobre su motivo no hay acuerdo: unas fuentes la vinculan a la petición de un lama y otras, a la visita del quinto Dalái Lama ese mismo año.

La estupa se vino abajo dos veces por terremotos, en 1679, reinado de Kangxi, y de nuevo bajo Yongzheng (la fecha de ese segundo sismo oscila entre 1730 y 1731 según la fuente), y en ambas ocasiones se reconstruyó: la forma actual es la de época Yongzheng. El terremoto de Tangshan de 1976 dañó su remate. En la parte alta de la isla sigue en pie además una pequeña figura de bronce de un inmortal con una bandeja: se dice que Qianlong la mandó levantar, copiando al emperador Wu de los Han, para recoger el «rocío dulce» con el que se mezclaban las medicinas imperiales para alargar la vida.

La cima tuvo también un uso militar. En noviembre de 1653, a propuesta del ministro de la Guerra Gadahun, Shunzhi hizo instalar en la colina cinco cañones de señales y cinco mástiles como sistema de alarma para la capital; los artilleros solo podían disparar al ver una placa de oro con la orden imperial, guardada en palacio. En la terraza, la narración cuenta cómo funcionaba esa alarma y quién podía traer la placa.

Rocas de otra capital, piedras con letra

Yuegu Tower (阅古楼)

Resumen de esta parada

Las laderas de la isla Qionghua están cubiertas de rocas Taihu, porosas y retorcidas, con grutas y pasadizos: restos del montaje de época Jin. Las fuentes cuentan que el emperador Shizong de los Jin (Wanyan Yong) hizo traer gran cantidad de ellas desde Bianliang, la actual Kaifeng, antigua capital de los Song; alguna fuente atribuye en cambio la obra a Zhangzong. Se las conoce como «piedras del Genyue», por el jardín que el emperador Huizong de los Song del Norte había llenado de rocas Taihu unos sesenta años antes, y como «piedras que cuentan como grano», porque, según la tradición, el duro trabajo de acarrearlas podía sustituir al pago de impuestos.

Durante siglos solo los textos sostenían ese origen. En 2019 Beihai y la Universidad de Tianjin compararon estas rocas con las del parque Longting de Kaifeng y las de jardines de Suzhou y Wuxi; el resultado preliminar, presentado en noviembre de ese año, concluyó que las rocas Taihu de media ladera de la isla y de Yingtai son piedras del Genyue.

Al pie oeste de la isla, el pabellón Yuegulou, de dos plantas y planta en media luna, forra sus paredes interiores con 495 piedras grabadas con el repertorio caligráfico Sanxitang Fatie, que recoge obras de 134 calígrafos desde las dinastías Wei y Jin. Qianlong encargó en 1747 la reproducción de las tres piezas raras de Wang Xizhi que dan nombre a la colección. Delante del pabellón, la audioguía explica por qué estas piedras dicen tanto como las letras grabadas en ellas.

Cinco pabellones y una canción en barca

Five-Dragon Pavilion (五龙亭)

Resumen de esta parada

En la parte oeste de la orilla norte, cinco pabellones unidos por pasarelas en zigzag se adentran en el agua: son los Pabellones de los Cinco Dragones, construidos en 1602, año 30 del emperador Wanli de los Ming. Cada uno tiene nombre propio: Longze, Chengxiang, Zixiang, Yongrui y Fucui. Levantados para la corte, hoy se ven desde las barcas de alquiler que cruzan el lago. Muy cerca se alza la Pantalla de Hierro, un muro-pantalla de época Yuan llamado así porque su piedra parece hierro por color y textura; estuvo ante un templo antiguo fuera de la puerta Jiande de Dadu y se trasladó aquí en 1947.

El lago tiene también su canción. En la primavera de 1954, el letrista Qiao Yu llevaba días bloqueado con el encargo del director Yan Gong para «Las flores de la patria», la primera película de la Nueva China sobre la vida feliz de los niños. Un día alquiló una barca en Beihai con su novia, Tong Qi; al ver pasar a un grupo de jóvenes pioneros remando le llegó la idea, bajó a tierra y escribió la letra sentado en el césped. Así nació «Movamos los remos», su primera obra para la Nueva China. Sobre las pasarelas, la narración devuelve al lago aquella tarde de remos.

Dragones vidriados y un tren para cenar

Nine-Dragon Wall (北海九龙壁)

Resumen de esta parada

En la orilla norte se levanta el Muro de los Nueve Dragones, hecho enteramente de ladrillo vidriado de siete colores, con nueve dragones grandes entre nubes y olas en cada una de sus dos caras. Las fuentes chinas lo datan en 1756, en época Qianlong, y le dan 25,86 metros de largo, 6,65 de alto y 1,42 de grueso; otras fuentes hablan de 1402 y de medidas algo distintas. Contando los dragones pequeños de aleros y tejas, la cifra total oscila entre 633 y 635 según quién cuente. Nació como pantalla ante la puerta del Salón de los Arhats, que ardió, y quedó después como pantalla del salón Dayuanjingzhi: es la última pieza de un recinto desaparecido.

Por esta misma orilla pasaba un tren. Entre 1885 y 1888 la emperatriz viuda Cixi rehízo los Tres Mares con fondos de la Armada, tendió un ferrocarril por las orillas oeste y norte del lago y mandó construir una pequeña estación frente al Jingxinzhai, el jardín-dentro-del-jardín de estanques, rocalla y pabellones de estilo del sur de China, para llegar en tren a sus banquetes. Menos de cuatro décadas después, el 1 de agosto de 1925, una moneda de un jiao bastaba para entrar en el antiguo jardín imperial. Frente al muro, la audioguía cierra el recorrido con el día en que Beihai pasó a ser de todo Pekín.

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