Canal histórico
Audioguía Canal Bang Luang (Khlong Bang Luang)
Hace cinco siglos el Chao Phraya abandonó este cauce por un atajo, y el río viejo se quedó en canal. En Thonburi, el canal Bang Luang conserva casas de madera sobre el agua, templos de época Ayutthaya y una casa de orfebres levantada alrededor de un chedi.
- 60 min de audio
- Canales de Thonburi
El canal Bang Luang, hoy llamado Khlong Bangkok Yai, no nació como canal: era un meandro del propio Chao Phraya, tan largo que recorrerlo en barca llevaba más de un día. En el siglo XVI se excavó un atajo para cortar la curva, el río se fue por el camino corto y el cauce antiguo quedó partido en dos canales, el Bangkok Noi arriba y el Bangkok Yai, o Bang Luang, abajo. Cuando Taksin instaló la corte en Thonburi (1767–1782), sus orillas se llenaron de residencias de altos funcionarios, los khaluang, y de familias chinas que habían ayudado al rey: de ahí los nombres Khlong Bang Kha Luang y Khlong Bang Luang.
El tramo final, entre Wat Kamphaeng Bang Chak y Wat Khuha Sawan, fue un mercado próspero y una vía de paso importante, quedó relegado durante siglos y revivió con la llegada de Baan Silapin, la Casa del Artista. Esa casa de orfebres tiene una rareza que la define: no se levanta junto a un viejo chedi de doce esquinas, sino a su alrededor, con el monumento encajado en su patio. En su planta baja, tres manipuladores vestidos de negro mueven cada muñeco del teatro de títeres tailandés.
Qué ver
- Baan Silapin — La casa de madera de una familia de orfebres, construida alrededor de un chedi de unos 10 metros
- Títeres hun lakhon lek — Tres manipuladores vestidos de negro para mover un solo muñeco
- Wat Kamphaeng Bang Chak — Murales de los Jataka con el mástil de señales de Dinamarca y siete chedis de doce esquinas
- Antiguo cauce del Chao Phraya — El meandro que el río abandonó por un atajo del siglo XVI
- Wat Khuha Sawan — Frontones de madera tallada, semas dobles de arenisca roja y un Buda que se marchó a Wat Pho
En la orilla de Thonburi, frente al Bangkok de los rascacielos, corre un canal estrecho que en realidad es un río jubilado. La historia del canal Bang Luang empieza antes de que existiera Bangkok: el poema Kamsuan Samut, compuesto hacia 1482–1491, describe el viaje por este mismo meandro del Chao Phraya y nombra comunidades como Bang Chak, Bang Ramat, Bang Chueak Nang y Bang Nang Nong. Poco después, un atajo excavado en época de Ayutthaya desvió el río, y la curva antigua quedó convertida en canal. Con la corte de Taksin en Thonburi llegaron los funcionarios y las familias chinas que le dieron nombre; más tarde, el Khlong Bang Luang fue el primer canal de Tailandia en tener farolas.
Hoy se le conoce oficialmente como Khlong Bangkok Yai, y desde una resolución del Consejo de Ministros del 13 de junio de 1967, bajo el gobierno del mariscal Thanom Kittikachorn, está declarado canal importante que debe conservarse a lo largo de sus unos 6 km, desde el fuerte Wichai Prasit hasta el Khlong Mon. Qué ver en el canal Bang Luang se resume en su tramo más vivo, el que va de Wat Kamphaeng Bang Chak a Wat Khuha Sawan: casas de madera sobre pilotes, una galería de artistas que respira alrededor de un chedi y dos templos cuya arquitectura remite al Ayutthaya tardío. La audioguía de EarGuide recorre ese tramo a pie en cuatro paradas.
El canal queda en la misma orilla de Thonburi que Wat Arun, y al otro lado del Chao Phraya, Wat Pho completa la visita a la Bangkok de los templos reales.
La casa de orfebres que abraza un chedi
Baan Silapin
Resumen de esta parada
Baan Silapin, la Casa del Artista, fue durante generaciones el hogar de la familia Raksamruat, un antiguo linaje de orfebres. Cuando el último heredero la vendió, el comprador, Chumphon Akkaphanthanon, la convirtió en galería y punto de reunión de artistas. Es una casa de madera de dos plantas, de estilo «Manila» y en forma de L: arriba, la galería; abajo, el escenario de títeres y una tienda; y un porche-café asomado al agua.
Lo que la hace única está en el patio. Allí se alza un chedi de doce esquinas redentadas, de unos 10 metros, desgastado por el tiempo: el monumento pertenecía al templo vecino y la casa se construyó rodeándolo, de modo que quedó dentro de ella. Sobre su edad, las fuentes no se ponen de acuerdo: una la describe como casa centenaria, otra como casa de varios siglos, y la cifra de 200 años que repiten algunos blogs no aparece en las fuentes abiertas.
En la planta baja se representa hun lakhon lek, el teatro de títeres pequeños tailandés, en el que tres manipuladores vestidos de negro mueven un único muñeco: uno el cuerpo, otro la mano y el pie izquierdos, el tercero la mano y el pie derechos. Una fuente atribuye las funciones a la Sippatham Dance Troupe, presente desde 2010; otra, a la compañía Kham Nai. Cómo se coordinan esas seis manos para que el muñeco parezca respirar es algo que la narración explica frente al escenario.
Bang Chak, el cruce que ya cantó un poema
Wat Kamphaeng Bang Chak
Resumen de esta parada
Unos pasos más allá, el pequeño Khlong Bang Chak se separa del canal principal. Esa bifurcación, entre Baan Silapin y el templo, es la Bang Chak que nombra el Kamsuan Samut a finales del siglo XV, cuando por aquí aún pasaba el gran río. En la boca del canal se levanta Wat Kamphaeng Bang Chak, con fundación registrada en 1824 y recinto consagrado en 1850. Su pequeño ubosot, de estilo Ayutthaya tardío y presidido por el Buda Luang Pho Butsarakham, recibió grandes reformas bajo Rama III y Rama V, que probablemente costeó un funcionario de origen chino del Krom Tha Sai conocido como Chin Sue, aunque la atribución no es segura.
Dentro, los murales narran los diez últimos nacimientos del Buda y la cosmología del Traiphum, pero entre escenas sagradas asoma un detalle terrenal: el mástil de señales de Dinamarca junto al fuerte Pong Patchamit, testimonio pintado del comercio con extranjeros. El templo reúne además siete chedis de doce esquinas redentadas; los dos grandes, de unos 10 metros, son gemelos: uno se alza al sur del ubosot, junto al muro, y el otro es el que quedó dentro del patio de Baan Silapin.
A este recinto se asocia también un episodio inquietante, recogido por la tradición del templo: uno de los dos vihara pequeños que flanquean el patio del ubosot permaneció cerrado durante más de ochenta años. Al abrirse aparecieron numerosas imágenes antiguas de Buda, de bronce y de madera, la mayoría con una misma postura. Cuál era y qué significa junto a un canal es lo que la audioguía revela en esta parada.
Caminando por el antiguo cauce del Chao Phraya
Casas de madera sobre pilotes
Resumen de esta parada
El paseo continúa entre una hilera de viviendas, cafés y tiendas de madera sobre pilotes, con embarcaderos a ras de agua y lanchas de cola larga pasando a pocos metros. Cuesta creer que esta lámina estrecha fuera el gran río del reino: el meandro era tan largo que recorrerlo en barca llevaba más de un día, y por eso, bajo el rey Chairachathirat de Ayutthaya (1534–1546), se excavó un canal de atajo, el Khlong Lat Bangkok. La fecha no es del todo pacífica: una fuente sitúa la obra en 1522, mientras otras la llevan a ese reinado.
El Chao Phraya se fue por el atajo y el cauce viejo quedó al margen. Durante siglos el tramo final entre los dos templos, antes un mercado próspero y una vía de paso importante, fue perdiendo vida, hasta que la llegada de Baan Silapin lo despertó. La orilla tiene además otro impulsor: según la tradición local, el mercado flotante de Khlong Bang Luang nació por iniciativa del abad de Wat Kamphaeng Bang Chak, Luang Pho Narong Panyathipo, para que los vecinos del canal tuvieran de qué vivir.
Esa mezcla de río abandonado y comunidad que se resiste a dejarlo morir es la tesis del recorrido, y en este tramo, con el agua a la altura de los pies, la narración la despliega con calma.
Wat Khuha Sawan y el Buda que se marchó
Wat Khuha Sawan
Resumen de esta parada
En el extremo del tramo comunitario, el ubosot de Wat Khuha Sawan se deja ver desde la orilla con sus frontones de madera tallada y sus semas dobles de arenisca roja del Ayutthaya tardío. Su fundación con recinto consagrado consta en 1777, en plena época de Taksin, y su primer nombre fue Wat Sala Si Na, por un pabellón de cuatro fachadas. Rama I lo restauró, le dio el nombre actual y se llevó su gran Buda de bronce de época Ayutthaya temprana, el Phra Phuttha Thewa Patimakon, para presidir el ubosot de Wat Pho, al otro lado del río. La imagen que preside hoy el templo es la sustituta que el rey mandó hacer.
Junto a la biblioteca de escrituras, un vihara guarda la estatua de Luang Pho Phong Thammachotiko, abad aproximadamente entre 1912 y 1928 y maestro de meditación muy venerado en la orilla de Thonburi. Hizo amuletos para sus devotos, y el más famoso lleva un nombre curioso, «Phra Somdej Lep Mue», donde «lep mue» significa «uña de la mano»: una tablilla de polvo asociada a la benevolencia y al éxito en el comercio. Los fieles siguen acudiendo a rendirle homenaje.
Detrás del templo, dentro de una escuela, sobrevive el Buda de otro santuario desaparecido, Wat Suwan Khiri, que se cree del Ayutthaya tardío y quedó sin monjes desde el reinado de Rama VI. Entre una ausencia y dos permanencias, la última parada cierra el círculo del canal, y es allí donde la audioguía cuenta lo que queda por saber.